20.2
- [Instructor] Dentro del sistema esquelético,
la estructura de un hueso, o tejido óseo,
puede ser ejemplificado en un hueso largo como el fémur
donde hay dos tipos de tejido óseo,
cortical y esponjoso.
Cubriendo el hueso cortical o compacto,
es una membrana llamada, el periostio,
que contiene tejido conectivo, capilares, y nervios.
La capa sólida, externa vecina
que se encuentro por la diáfisis, el eje,
forma un caparazón protector denso
alrededor del canal medular,
la cavidad que almacena la médula ósea amarilla,
compuesta principalmente de células grasas.
Este espacio está también cubierto por un capa delgado,
el endostio, donde ocurren el crecimiento óseo, remodelación
y la reparación.
Dentro de la capa compacta, hay osteonas,
unidades estructurales, organizadas en anillos concéntricos
llamadas laminillas que contiene osteoblastos,
células que son críticas para la formación ósea
y el crecimiento.
Estas células eventualmente maduran para formar osteocitos
en el espacio hueco, la lacuna.
Por el centro de cada osteona, corre el canal Haversiano,
que contiene más sangre y vaso linfáticos
así como fibras nerviosas.
Hacia los extremos redondeados del hueso largo,
la epífisis, es el segundo tipo de tejido óseo
conocido como hueso esponjoso.
Esa capa interna está compuesta de una red como laberinto
de trabéculas, arreglo agrupado
que se forma por las linea de los puntos de estrés
para maximizar la fuerza con masa mínima.
Por debajo de cada poro trabecular es la médula ósea roja,
que contiene células madres hematopoyéticas
que forman las células sanguíneas rojas y blancas
y plaquetas que últimamente entran
dentro de los sistemas circulatorio y linfáticos.
Dentro del sistema esquelético, la estructura de un hueso, o tejido óseo, se puede ejemplificar en un hueso largo, como el fémur, donde existen dos ti…
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