El enriquecimiento ambiental puede influir drásticamente en el desarrollo y la función de los circuitos neuronales. Además, se ha demostrado que el enriquecimiento retrasa con éxito la aparición de los síntomas en modelos de la enfermedad de Huntington 1-4, lo que sugiere que los factores ambientales pueden evocar un efecto neuroprotector contra el daño progresivo a nivel celular observado en los trastornos neurodegenerativos. Sin embargo, las formas en que un animal puede enriquecerse ambientalmente pueden variar considerablemente. Además, no existe una manera sencilla de evaluar los efectos del enriquecimiento ambiental: la mayoría de los métodos requieren paradigmas conductuales bastante complicados y/o análisis anatómicos/fisiológicos post mortem. Este protocolo describe el uso de un ensayo conductual simple y económico, el Puzzle Box 5-7, como un medio sólido para determinar la eficacia de una mayor estimulación social, sensorial y motora en ratones en comparación con cohortes criadas en condiciones estándar de laboratorio. Esta sencilla tarea de resolución de problemas se aprovecha del deseo innato de un roedor de evitar los recintos abiertos buscando refugio. La capacidad cognitiva se evalúa añadiendo impedimentos cada vez más complejos a la entrada del refugio. El tiempo que tarda un sujeto determinado en eliminar con éxito las obstrucciones y entrar en el refugio sirve como métrica principal para el rendimiento de la tarea. Este método podría proporcionar un medio fiable para evaluar rápidamente la eficacia de diferentes protocolos de enriquecimiento sobre la función cognitiva, allanando así el camino para determinar sistemáticamente el papel que desempeñan los factores ambientales específicos en el retraso de la aparición de enfermedades neurodegenerativas y del neurodesarrollo.