El enmascaramiento, en el que un estímulo afecta a la detección de otro, es una técnica clásica que se ha utilizado en la investigación visual, auditiva y táctil, normalmente utilizando estímulos que están muy juntos para revelar interacciones locales. También se han demostrado efectos de enmascaramiento en los que un estímulo táctil altera la percepción de un tacto en un lugar distante. Tales efectos pueden proporcionar información sobre cómo los componentes de las representaciones del cuerpo en el cerebro pueden estar vinculados. Informes ocasionales han indicado que los toques en una mano o antebrazo pueden afectar la sensibilidad táctil en las ubicaciones contralaterales correspondientes. Para explorar la coincidencia de los puntos correspondientes en todo el cuerpo, podemos medir el ajuste espacial y el efecto de la postura en el enmascaramiento contralateral. Se requieren controles cuidadosos para descartar los efectos directos del estímulo a distancia, por ejemplo, por transmisión mecánica, y también los efectos de atención en los que los umbrales pueden verse alterados por la atención del participante que se aleja del estímulo de interés. El uso de esta técnica es beneficioso como medida conductual para explorar qué partes del cuerpo están conectadas funcionalmente y si los dos lados del cuerpo interactúan en una representación somatotópica. Este manuscrito describe un protocolo conductual que puede ser utilizado para el estudio del enmascaramiento táctil contralateral.