Los killis Nothobranchius furzeri es un organismo modelo emergente en el campo de la ecotoxicología y ha demostrado su aplicabilidad en las pruebas de ecotoxicidad aguda y crónica. En general, la sensibilidad de las especies a los compuestos tóxicos es en la gama, o más, que otras especies modelo.
Este trabajo describe los protocolos de bioensayos agudos, crónicos y multigeneracionales de efectos individuales y combinados estresor en N. furzeri. Debido a su tiempo de maduración corta y ciclo de vida, este modelo vertebrado permite el estudio de como tiempo de maduración y fecundidad dentro de cuatro meses. Ensayos de exposición de todo el ciclo de vida transgeneracional se pueden realizar en tan poco como 8 meses. Puesto que esta especie produce huevos que son resistentes a la sequía y permanecer viable durante años, el cultivo in situ de las especies no es necesario pero los individuos pueden ser reclutados cuando sea necesario. Los protocolos están diseñados para medir rasgos de historia de vida (mortalidad, crecimiento, fecundidad, peso) y máximo térmico crítico.