La incidencia global de nódulos pulmonares es variable, pero generalmente se estima que alrededor del 30% de los adultos tienen al menos un nódulo pulmonar visible en las radiografías de tórax1. La incidencia de nódulos pulmonares es mayor en poblaciones específicas, como los fumadores empedernidos y aquellos con antecedentes de cáncer de pulmón u otras enfermedades pulmonares. Es importante señalar que no todos los nódulos pulmonares son malignos, pero es necesaria una evaluación exhaustiva para descartar neoplasias malignas2. La detección temprana y el diagnóstico del cáncer de pulmón son cruciales para mejorar las tasas de supervivencia, y se recomienda la detección regular con tomografía computarizada de baja dosis (LDCT) para las personas de alto riesgo. Muchos métodos de detección y reconocimiento de nódulos pulmonares impulsados por IA 3,4,5,6,7 emplean técnicas de aprendizaje profundo para capturar las características radiológicas de los nódulos pulmonares, y estos métodos pueden lograr un buen rendimiento de área bajo la curva (AUC). Sin embargo, los falsos positivos y falsos negativos siguen siendo un desafío para los radiólogos y los médicos. La interpretación y expresión de las características desde la perspectiva de la clasificación y el examen de los nódulos pulmonares siguen siendo insatisfactorias. Al mismo tiempo, la reconstrucción 3D de nódulos pulmonares basada en LDCT ha ganado cada vez más atención como modelo digital para varios tipos de nódulos.
La reconstrucción 3D de nódulos pulmonares es un proceso que genera una representación 3D de un pequeño crecimiento o bulto en el pulmón. Este proceso generalmente implica la aplicación de técnicas de análisis de imágenes médicas que aprovechan tanto la experiencia médica como los enfoques de inteligencia de datos. El modelo digital 3D resultante ofrece una representación más detallada y precisa del nódulo, lo que permite una mejor visualización y análisis de su tamaño, forma y relación espacial con los tejidos pulmonares circundantes 8,9,10,11,12. Dicha información puede ayudar en el diagnóstico y monitoreo de nódulos pulmonares, particularmente aquellos sospechosos de ser cancerosos. Al facilitar un análisis más preciso, la reconstrucción 3D de los nódulos pulmonares tiene el potencial de mejorar la precisión del diagnóstico e informar las decisiones de tratamiento.
La proyección de intensidad máxima (MIP) es una técnica popular en el campo de la reconstrucción 3D de nódulos pulmonares y se utiliza para crear una proyección 2D de una imagen 3D 8,9,10,11,12 Es particularmente útil en la visualización de datos volumétricos extraídos de archivos de imágenes digitales y comunicaciones en medicina (DICOM) escaneados por TC. La técnica MIP funciona seleccionando los vóxeles (las unidades más pequeñas de datos de volumen 3D) con la mayor intensidad a lo largo de la dirección de visualización y proyectándolos en un plano 2D. Esto da como resultado una imagen 2D que enfatiza las estructuras con mayor intensidad y suprime aquellas con menor intensidad, lo que facilita la identificación y el análisis de características relevantes 9,10,11,12. Sin embargo, MIP no está exento de limitaciones. Por ejemplo, el proceso de proyección puede resultar en una pérdida de información, y la imagen 2D resultante puede no representar con precisión la estructura 3D del objeto subyacente. Sin embargo, MIP sigue siendo una herramienta valiosa para la imagen y visualización médica, y su uso continúa evolucionando con los avances en tecnología y potencia de cómputo11.
En este estudio, se desarrolla un modelo MIP sucesivo para visualizar nódulos pulmonares que es fácil de usar, fácil de usar para radiólogos, médicos y pacientes, y permite la identificación y estimación de las propiedades de los nódulos pulmonares. Las principales ventajas de este enfoque de procesamiento incluyen los siguientes aspectos: (1) eliminar los falsos positivos y falsos negativos derivados del reconocimiento de patrones, lo que permite centrarse en ayudar a los médicos a obtener información más completa sobre la ubicación, la forma y el tamaño 3D de los nódulos pulmonares, así como su relación con la vasculatura circundante; (2) permitir a los médicos especialistas adquirir un conocimiento profesional de las características de los nódulos pulmonares incluso sin la asistencia de radiólogos; y (3) mejorar tanto la eficiencia de la comunicación entre médicos y pacientes como la evaluación del pronóstico.