El efecto isla de calor urbana (UHIE) es un fenómeno climático persistente en el que las regiones urbanas experimentan temperaturas elevadas en comparación con su entorno rural, principalmente debido a emisiones de calor antropogénicas, materiales superficiales densos y una cobertura vegetal disminuida 1,2,3. Las temperaturas urbanas elevadas alteran microclimas localizados, influyendo en el flujo del viento, la humedad y la retención delCO2 1,4 atmosférico. En entornos densamente construidos, la estratificación térmica reduce la mezcla natural del aire, intensificando así la acumulación de CO₂ a nivel peatonal, lo que a su vez afecta tanto a la calidad del aire como a la saludpública 5,6.
La morfología urbana influye fuertemente en el comportamiento microclimático y en la dinámica del CO2, especialmente a escala de edificios ybarrios 2. Las variaciones en la exposición solar entre fachadas sombreadas y expuestas al sol generan gradientes medibles en temperatura, humedad y concentración de contaminantes. Aunque los enfoques satelitales y de teledetección capturan eficazmente patrones UHIE a gran escala, la monitorización in situ a escala de fachada o edificio sigue siendolimitada en 5,6.
Esta resolución detallada es cada vez más crítica a medida que el cambio climático amplifica la intensidad de la UHIE. Las ciudades requieren métodos rentables y escalables para monitorizar y mitigar los riesgos térmicos y de calidaddel aire 4,7,8. Para abordar esta brecha, el presente estudio introduce un protocolo basado en sensores para el monitoreo espacial y temporal de las fluctuaciones del CO2 en microambientes urbanos. Se desplegaronsensores NDIR CO 2 y termohigrómetros de bajo coste en fachadas expuestas al sol y sombreadas para evaluar la influencia de la exposición térmica y el flujo de aire en la retención deCO2. Se recogieron datos tanto de zonas urbanas de alta densidad como de zonas con sombra verde, lo que permitió evaluar los impactos del uso del suelo en los patrones de emisiones.
Al centrarse en microclimas a nivel de fachada, este enfoque identifica gradientes ambientales críticos que influyen en la química del aire bajo condiciones realesde construcción 1,2,5. Los hallazgos son relevantes para múltiples ámbitos, incluyendo la climatología urbana, la modelización de la calidad del aire, la arquitectura sostenible y el diseño de HVAC. Específicamente, identificar fachadas ricas enCO2, puntos críticos de emisiones vehiculares y zonas mal ventiladas puede informar la colocación de las tomas de aire, guiar estrategias de ventilación pasiva y apoyar un diseño urbano sensible al clima 4,7. Con la adopción de estrategias de mitigación como cubiertas verdes, recubrimientos reflectantes, fachadas vegetadas y materiales de alto contenido SRI, la monitorización precisa a nivel de fachada proporciona evidencia cuantitativa para validar el rendimiento e informar intervenciones resilientes al clima alargo plazo 3,8.