Las lesiones de los nervios periféricos pueden provocar un deterioro funcional grave y siguen siendo un desafío clínico importante en la medicina regenerativa y la cirugía reconstructiva. La regeneración de defectos nerviosos segmentarios requiere materiales de injerto que no solo cierren la brecha de la lesión, sino que también proporcionen orientación estructural y señales bioquímicas para apoyar la regeneración axonal y la reinervación. El injerto nervioso autólogo es ampliamente considerado el estándar clínico de oro porque conserva la arquitectura nativa de la matriz extracelular (ECM) y proporciona un microambiente favorable para la regeneración nerviosa1,2. Sin embargo, su uso clínico está limitado por la disponibilidad restringida de tejido donante, la necesidad de procedimientos quirúrgicos adicionales y la morbilidad en el sitio donante3,4. Estas limitaciones han impulsado el desarrollo de materiales de injerto alternativos, particularmente injertos nerviosos periféricos descelularizados que conservan la arquitectura nativa de la ECM mientras minimizan los componentes celulares inmunogénicos5,6,7,8.
El rendimiento de los injertos nerviosos descelularizados depende en gran medida del proceso de descelularización. Los métodos convencionales suelen basarse en reactivos a base de detergentes, como el Triton X-100 y el desoxicolato sódico (SDC), que eliminan los componentes celulares solubilizando las membranas lipídicas9,10,11. Sin embargo, la exposición prolongada a estos detergentes puede alterar la microestructura de la matriz extracelular (ECM) y dejar sustancias citotóxicas residuales que afectan negativamente la viabilidad celular y los resultados regenerativos12,13. Como consecuencia, se están investigando activamente estrategias alternativas de descelularización que permitan la eliminación eficiente de células mientras se preserva la integridad de la ECM14. La descelularización alcalina mediante hidróxido sódico (NaOH) ha surgido como un enfoque alternativo potencial, ya que las condiciones de pH extremo pueden degradar eficazmente los componentes celulares, los ácidos nucleicos y los lípidos15,16,17. No obstante, la exposición no controlada a condiciones alcalinas fuertes puede comprometer la integridad de la ECM, lo que subraya la importancia de condiciones de procesamiento rigurosamente controladas16,18.
Aquí se presenta un protocolo estandarizado de descelularización asistida por álcali para injertos de nervio periférico humano, que incorpora un sistema continuo de intercambio de solución impulsado por una bomba peristáltica. En comparación con los métodos convencionales de inmersión estática, este proceso dinámico permite un intercambio continuo de la solución, facilitando la eliminación de restos celulares y agentes residuales del proceso. Este artículo ofrece una demostración visual paso a paso del flujo de trabajo completo, incluyendo la preparación del nervio donante, la descelularización controlada asistida por álcali y el intercambio continuo de solución mediante un sistema impulsado por bomba peristáltica. Los injertos resultantes se evaluaron mediante análisis histológico, cuantificación del ADN residual y microscopía electrónica de barrido (SEM) para confirmar una descelularización eficiente y la preservación de la ultraestructura de la matriz extracelular. Al permitir una visualización clara de los pasos técnicos críticos, este artículo proporciona un marco claramente definido para la preparación de injertos nerviosos descelularizados y para la futura ampliación del proceso.