Desarrollo histórico y taxonomía
La demostración de Yamagiwa e Ichikawa en 1915 del cáncer de piel inducido por carcinógenos en conejos estableció el concepto del modelo experimental de tumor24. Los modelos síngeños surgieron a mediados del siglo XX con líneas fundamentales, como el carcinoma de pulmón de Lewis, el carcinoma mamario 4T1, el carcinoma colorrectal CT26 y el melanoma B16, que conservan su utilidad en la actual era de la inmuno-oncología25. El descubrimiento de Flanagan en 1966 del ratón desnudo atímico proporcionó el primer huésped inmunocomprometido capaz de tolerar tejido xenógeno26, permitiendo a Rygaard y Povlsen lograr el primer injerto exitoso de tumor colorrectal humano en 196927. El desarrollo subsiguiente de cepas mediante fondos SCID, NOD/SCID y deficientes en la cadena gamma común del receptor de IL-2 (Il2rg) eliminó progresivamente las barreras de células T, células B y células NK28, estableciendo la taxonomía contemporánea: CDX, PDX, variantes ortotópicas y diseminadas, xenoinjertos derivados de organoides y xenoinjertos humanizados6.
El panel NCI-60, establecido a finales de la década de 1980 como una prueba in vitro con 60 líneas celulares de cáncer humano que abarcan nueve tipos de tejidos, institucionalizó la evaluación sistemática de fármacos y sentó las bases de la farmacología preclínica basada en líneas celulares durante varias décadas, avanzando los compuestos activos hacia estudios CDX subcutáneos en ratones desnudos atímicos utilizando puntos finales estandarizados, como el %T/C (porcentaje del volumen tumoral del grupo tratado respecto al control), el retraso en el crecimiento tumoral y las muertes relacionadas con el fármaco, lo que permitió la comparación entre estudios29. Los modelos CDX siguen siendo la plataforma más utilizada y rentable para las pruebas preclínicas de eficacia; los estudios CDX subcutáneos alcanzan su punto de lectura en 5 a 7 semanas (Figura 1) y desempeñan un papel central en el flujo de trabajo del desarrollo de fármacos para la optimización de la dosis, la caracterización farmacocinética/farmacodinámica (PK/PD), la cuantificación de la inhibición del crecimiento tumoral (TGI) y la evaluación de los puntos finales de supervivencia (Figura 2).
Desde un punto de vista práctico, la taxonomía de los modelos de xenoinjerto se define por tres variables: origen del tumor, sitio de implantación y fondo del huésped. Los modelos CDX dependen de líneas celulares de cáncer establecidas con un suministro estable y una amplia anotación molecular y farmacológica a través de recursos como el Cancer Cell Line Encyclopedia30. Los modelos PDX utilizan fragmentos de tumores humanos recién injertados para preservar la histología del donante, la arquitectura genómica y la heterogeneidad intratumoral, aunque el estroma humano se reemplaza progresivamente por estroma murino con el pase serial10. El sitio de implantación determina el contexto biológico: el injerto subcutáneo prioriza la simplicidad técnica, la reproducibilidad y la medición serial con calibrador; la implantación ortotópica restablece el microambiente específico del órgano y favorece patrones clínicamente relevantes de metástasis espontánea; la inyección intravascular (vena caudal, intracardiaca, intrasplénica) genera modelos de metástasis experimentales que analizan etapas posteriores de la cascada metastásica, como la extravasación y la colonización14; y la implantación en la cápsula subrenal aprovecha un sitio altamente vascularizado que mejora notablemente las tasas de toma en tumores difíciles de injertar31.
CDX y PDX: Roles complementarios en oncología preclínica
Evidencia acumulada indicó que los modelos CDX tenían capacidad limitada para predecir la respuesta clínica a fármacos, lo que impulsó una reevaluación de la metodología preclínica en oncología. Las líneas celulares de cáncer establecidas, mantenidas indefinidamente en cultivo artificial, experimentan una selección clonal progresiva, divergencia transcripcional y pérdida del contexto estromal e inmunitario en comparación con los tumores primarios de los que se derivaron. Los modelos PDX preservan la histología del donante, la arquitectura genómica y la heterogeneidad intratumoral a lo largo de sucesivos pases10. En 2006, una plataforma PDX de cáncer de páncreas proporcionó la primera demostración de predicción de respuesta a fármacos guiada por biomarcadores32. En 2011, la plataforma de «xenopaciente» reunió 85 modelos PDX de cáncer colorrectal con anotación molecular, reprodujo los patrones clínicos de respuesta al cetuximab e identificó la amplificación de HER2 como un mecanismo de resistencia susceptible de ser atacado, lo cual fue validado posteriormente en los ensayos HERACLES33,34. Un estudio fundamental de 2015 aplicó un diseño de ensayo clínico PDX a escala 1 × 1 × 1 (PCT) en aproximadamente 1.000 modelos y 62 regímenes de tratamiento, reproduciendo asociaciones entre genotipo y respuesta, proponiendo nuevos mecanismos de resistencia y estableciendo la farmacología a escala PDX como un puente creíble hacia el diseño de ensayos clínicos12.
A pesar de estos avances, los modelos CDX siguen siendo un estándar de oro para la evaluación preclínica temprana in vivo de terapéuticas candidatas, ya que son rápidos, limpios experimentalmente y rentables: las líneas celulares autenticadas pueden manipularse genéticamente, ampliarse a gran escala e implantarse en grandes cohortes emparejadas con relativamente poco ruido biológico, lo que permite obtener lecturas interpretables de eficacia, farmacodinamia y tolerabilidad en plazos inviables para sistemas PDX u humanizados. Líneas canónicas como HCT116, A549 y U8735 están vinculadas a décadas de literatura mecanicista y recursos omicos públicos, y las variantes CDX ortotópicas o diseminadas amplían su utilidad al tropismo tisular, colonización metastásica y terapia específica del sitio, sin sacrificar las ventajas operativas10. Para preguntas basadas en hipótesis centradas en la dependencia del blanco, optimización de dosis-programación, eficacia comparativa o demostración del mecanismo, CDX sigue siendo la plataforma in vivo inicial adecuada. Sus limitaciones reconocidas, incluyendo deriva clonal, ausencia de estroma e inmunocompartimentos humanos, y valor predictivo limitado a nivel poblacional, definen su uso apropiado como una plataforma de triaje rápido y mecanicista, más que como un sustituto del resultado clínico.
Establecimiento del modelo PDX: fuentes de tumores, implantación y biología del injerto
El material tumoral viable se obtiene comúnmente mediante resección quirúrgica, y también a partir de biopsias con aguja gruesa, efusiones malignas o aspirados de médula en las neoplasias hematológicas31. La resección radical proporciona volúmenes mayores de tejido viable e intacto arquitectónicamente; sin embargo, las biopsias producen material adecuado cuando se dirigen a enfermedades metastásicas o no resecables31,36. El tejido debe transportarse en medio tampón frío y procesarse dentro de las ~24 h; la isquemia caliente que excede las 2 h y los intervalos ex vivo superiores a 8–10 h reducen progresivamente la eficiencia de injerto. Es obligatorio contar con la aprobación del comité de ética institucional y el consentimiento informado por escrito.
El material tumoral se procesa en fragmentos de 1–3 mm3, preservando la arquitectura de la matriz extracelular y la heterogeneidad espacial, o se disocia en suspensiones de células individuales para su clasificación e inoculación normalizada por dosis. La coimplantación con Matrigel se utiliza frecuentemente para favorecer la vascularización temprana; su efecto es variable y debe informarse, ya que altera el contexto microambiental31. La suplementación hormonal, con pellets de estradiol para tumores mamarios positivos para receptores de estrógenos y dihidrotestosterona para tumores de próstata, mejora el injerto de malignidades dependientes de hormonas. La implantación subcutánea en el flanco dorsal permite el monitoreo con calibrador y ofrece simplicidad operativa; la implantación ortotópica restablece el microambiente específico del órgano; y la implantación bajo la cápsula renal maximiza las tasas de enraizamiento en tipos tumorales difíciles de injertar, incluyendo el cáncer de pulmón de células no pequeñas (NSCLC) y el cáncer de próstata31.
El injerto depende en gran medida del tumor. Los tumores agresivos, poco diferenciados, resistentes al tratamiento o metastásicos se injertan más fácilmente que los indolentes o bien diferenciados; los cánceres de mama triple negativos, los adenocarcinomas ductales pancreáticos, los cánceres ováricos serosos de alto grado y las leucemias agudas superan consistentemente a los tumores de mama luminal A y otras entidades con baja tasa de injerto, y el éxito del injerto predice por sí solo un mal pronóstico en pacientes con cáncer de mama triple negativo y malignidades pancreatobiliares10. La cepa del huésped es un segundo factor determinante importante: cepas altamente inmunodeficientes como NSG y NOG han reemplazado a los ratones desnudos y SCID en casos difíciles o hematológicos debido a su mayor permisividad9.
Por convención, la implantación inicial en el paciente se designa como F0 (o P0), y los pases seriales se etiquetan como F1, F2, y sucesivos. La cinética de crecimiento generalmente se estabiliza tras los primeros pases, y la mayoría de los programas reservan los estudios formales de farmacología para material de F2 o F3 para reducir la variabilidad entre ratones, aunque no existe un umbral universal; la mayoría de los programas definen los primeros pases como F2–F4, considerando que el material posterior a F5 conlleva un riesgo creciente de expansión subclonal y deriva transcripcional a una tasa dependiente del tipo de tumor. Dado que el número de pase influye tanto en la reproducibilidad como en la deriva biológica, se debe registrar la historia de pases, la cepa del hospedador, el sitio de implantación y el origen para cada estudio, de acuerdo con el estándar de informe PDX-MI19.
Linajes de huéspedes inmunodeficientes
Los ratones desnudos atímicos (Foxn1nu) carecen de linfocitos T maduros pero conservan linfocitos B, células NK e inmunidad innata. Los ratones CB-17 scid, que portan una mutación con pérdida de función en Prkdc, carecen de linfocitos T y B debido a una recombinación V(D)J defectuosa, pero conservan células NK y desarrollan linfocitos "con fugas" con la edad9. La mutación scid en el fondo NOD/ShiLtJ (NOD/SCID) añade defectos en la inmunidad innata, incluyendo deficiencia del complemento, función deficiente de macrófagos y células dendríticas, y actividad NK reducida. La adición de una mutación nula en la cadena gamma común del receptor de IL-2 (Il2rg), necesaria para la señalización de IL-2, IL-4, IL-7, IL-9, IL-15 e IL-21, elimina las células NK funcionales y debilita la inmunidad innata residual, dando lugar a los modelos NSG (NOD.Cg-Prkdcscid Il2rgtm1wjI/SzJ) y NOG (NODShi.Cg-Prkdcscid Il2rgtm1sug); NSG posee una eliminación completa de Il2rg, mientras que NOG expresa un receptor truncado que se une pero no puede transmitir señales. NSG y NOG permiten el enxerto de neoplasias sólidas y hematológicas y son los huéspedes predeterminados para trabajos con PDX. La cepa NRG (NOD.Cg-Rag1tm1Mom Il2rgtm1wjI) sustituye el gen Prkdc por una eliminación de Rag1, conservando la capacidad de reparación del ADN. La cepa BRG (BALB/c-Rag2null Il2rgnull) proporciona una alternativa en fondo BALB/c tolerante a la radiación que evita el alelo Sirpa específico de NOD. La rata SRG (Sprague-Dawley con doble eliminación de Rag2/Il2rg) soporta líneas celulares y PDX que crecen mal en NSG, incluyendo el cáncer de próstata VCaP con una tasa de enxerto de >90 %, y permite muestreos sanguíneos y tisulares seriados, cirugía ortotópica y farmacocinética fisiológicamente relevante37.
Los sistemas xenoinjertados humanizados reconstituyen ratones severamente inmunodeficientes con componentes inmunitarios humanos antes o simultáneamente con el injerto tumoral38. Los tres formatos principales son hu-PBMC (inyección de células mononucleares de sangre periférica de adultos), hu-CD34 (células madre hematopoyéticas (HSC) humanas CD34⁺ por vía intravenosa tras irradiación subletal o acondicionamiento con busulfán) y BLT (coimplante de hígado y timo fetales junto con células CD34⁺, lo que produce el desarrollo linfoide más completo). Estos modelos permiten evaluar inhibidores de puntos de control inmunitario, anticuerpos biespecíficos, terapias celulares y mecanismos de resistencia mediados por el sistema inmunitario38. Los diseños autólogos o con coincidencia de HLA emparejan los compartimentos tumoral e inmunitario del mismo donante. La eficiencia de la reconstitución depende de la fuente del donante, la cepa del hospedador, el régimen de acondicionamiento y la duración del estudio; los compartimentos mieloide, estromal y linfoide suelen ser incompletos o desequilibrados: los modelos hu-PBMC presentan deficiencia en células NK, células B y linajes mieloides a pesar del enraizamiento robusto de linfocitos T; los modelos hu-CD34 permiten una producción multilinaje pero subrepresentan las células dendríticas convencionales y los macrófagos tisulares; y los modelos BLT logran una educación tímica superior de los linfocitos T pero siguen siendo subóptimos para la reconstitución mieloide. Los ratones hu-PBMC logran una reconstitución rápida de linfocitos T pero desarrollan enfermedad del injerto contra el huésped (GvHD) xenogénica en un período de tres a seis semanas debido al reconocimiento por parte de los linfocitos T humanos del MHC murino; las variantes NSG nulas para MHC-I/II mitigan parcialmente este efecto22. Los ratones hu-CD34 permiten estudios más prolongados pero requieren un período extendido de reconstitución y no reproducen completamente la biología humana mieloide, de NK o estromal.
Modelos ortotópicos y de metástasis
Los xenoinjertos subcutáneos, aunque son la plataforma preclínica de primera línea por defecto, colocan el tejido tumoral humano en un contexto biológico que difiere del microentorno orgánico nativo. La composición de la matriz extracelular, la arquitectura vascular, la tensión de oxígeno, las poblaciones estromales y la señalización paracrina del espacio subcutáneo dorsal difieren de las del seno, páncreas, peritoneo, colon o pulmón10. El implante ortotópico restaura el microentorno específico del órgano y normalmente favorece una vascularización mejorada y metástasis espontánea que reproducen más fielmente la progresión natural del cáncer, a costa de una mayor complejidad quirúrgica y la necesidad de un monitoreo basado en imágenes39.
Las técnicas de PDX ortotópico se han expandido a diversos tipos de tumores. El PDX de cáncer de mama se establece en el tejido adiposo mamario, favoreciendo metástasis espontáneas en pulmón y ganglios linfáticos40. El PDX de cáncer colorrectal implantado en la pared cecal o colónica reproduce la invasión local y la metástasis hepática39. El PDX de cáncer de ovario administrado por vía intraperitoneal reproduce la diseminación peritoneal característica de las enfermedades serosas de alto grado41. El PDX de adenocarcinoma ductal pancreático implantado en el páncreas reproduce la reacción estromal desmoplásica y la invasión local temprana32. Se utilizan dos estrategias principales para modelar la metástasis: los modelos de metástasis experimental, en los cuales las células tumorales se administran por vía intravascular para evaluar etapas posteriores de la cascada metastásica, como la extravasación y la colonización; y los modelos de metástasis espontánea, en los que los tumores primarios ortotópicos se diseminan a través de toda la cascada14.
Normalización, autenticación y diseño del estudio
Cuatro marcos de informe y diseño de estudios definen los experimentos con xenoinjertos. PDX-MI especifica los metadatos mínimos para modelos derivados de pacientes, incluyendo información del donante, origen del tumor, cepa del hospedador, sitio de implantación, número de pases, tasa de enxertación, y caracterización histológica y molecular; la autenticación mediante repeticiones en tándem cortas (STR) se incluye dentro del control de calidad del modelo para confirmar su procedencia y detectar contaminaciones cruzadas19. MISHUM amplía requisitos análogos a sistemas humanizados, abarcando la fuente de células madre hematopoyéticas humanas o PBMC, régimen de acondicionamiento, cepa del hospedador, eficiencia de reconstitución verificada mediante citometría de flujo, y monitoreo de la enfermedad del injerto contra el huésped (GvHD)20. OBSERVE (Oncología: Buenas Prácticas en Signos, Puntos de Evaluación y Refinamientos para Experimentos In Vivo), un consenso de EurOPDX/INFRAFRONTIER de 2024, proporciona orientaciones específicas sobre refinamiento y bienestar en modelos de cáncer en roedores, complementando los marcos más amplios PREPARE y ARRIVE 2.023,42. Las recomendaciones de consenso de NCI PDXNet de 2024 abordan el diseño de estudios, el análisis del crecimiento tumoral y la categorización de la respuesta en experimentos de farmacología con PDX, y ofrecen un conjunto público de herramientas analíticas43.
Estos marcos no están completamente armonizados, y un estudio moderno de xenoinjertos puede necesitar cumplir simultáneamente con los requisitos de las recomendaciones PDX-MI, MISHUM, OBSERVE y PDXNet. En la práctica, a menudo se omite el número de pases, la fórmula de medición del tumor, la fuente del huésped, el método de autenticación y la estrategia analítica preespecificada43. Un esquema unificado de informes que abarque sistemas CDX, PDX y humanizados sigue siendo una necesidad no satisfecha. Los repositorios públicos de PDX incluyen el Repositorio de Modelos Derivados del Paciente del NCI (PDMR), el Portal de Datos EurOPDX y PDX Finder, que en conjunto catalogan varios miles de modelos con datos genómicos, histológicos y farmacológicos asociados para apoyar la identificación y adquisición de modelos18. Los estudios CDX requieren perfilado rutinario mediante STR y control de contaminación, mientras que los estudios PDX requieren vinculación con el caso donante, confirmación molecular de las características conductoras cuando sea factible y documentación del contenido celular humano frente al murino a lo largo de los pases19. La estimación del volumen tumoral sigue siendo inconsistente entre estudios, aplicándose diferentes fórmulas sin divulgación explícita, lo que altera las estimaciones del efecto del tratamiento y complica la comparación entre estudios; por lo tanto, la estandarización de métricas de crecimiento, umbrales de respuesta, reglas de censura y formatos de visualización es tan importante como la estandarización de los métodos de injerto43.
Fidelidad genómica, evolución clonal e interpretación traslacional
Los PDX conservan las mutaciones conductoras y los paisajes de número de copias en los primeros pases con mayor fidelidad que los CDX, lo que respalda su uso en el desarrollo de biomarcadores, estudios de resistencia y modelado co-clínico44. Sin embargo, durante el paseo ocurren evolución tumoral específica del ratón, reemplazo estromal y reprogramación epigenética, y cierta discordancia aparente refleja el muestreo subclonal de tumores espacialmente heterogéneos más que una deriva inducida por el modelo45. Los primeros pases proporcionan una correspondencia biológica más fuerte que los materiales ampliamente pasados, aunque ambos estén moldeados por las presiones selectivas del sitio de implantación, la inmunidad del huésped y el tratamiento previo45. Se derivan dos principios prácticos: los modelos PDX deben caracterizarse de forma longitudinal en lugar de asumirse estáticos, y se recomienda la integración de secuenciación, histopatología, perfilado transcripcional y respuesta al tratamiento cuando la selección del modelo tenga consecuencias importantes en etapas posteriores44.
Modelos de ratones humanizados y aplicaciones en inmuno-oncología
Los sistemas humanizados reconstituidos con PBMC humanos, HSC CD34⁺ o tejido BLT abordan la incapacidad de los huéspedes convencionales de modelos de xenoinjertos derivados de pacientes (PDX) para reproducir un microambiente inmunitario humano íntegro. Los modelos hu-PBMC logran una reconstitución rápida de linfocitos T, pero se ven limitados por la enfermedad del injerto contra el huésped (GvHD) xenogénica en un período de tres a seis semanas; los modelos hu-CD34 requieren de 8 a 16 semanas para la reconstitución multilínea, pero permiten estudios más prolongados9. La introducción de transgenes de citocinas humanas ha mejorado aún más la reconstitución de linajes inmunitarios específicos. Los ratones NSG-SGM3 (transgénicos para IL-3, GM-CSF y SCF humanos) favorecen el desarrollo de células mieloides y mastocitos46. Los ratones MISTRG (humanizados para M-CSF, IL-3, GM-CSF, SIRPα y trombopoyetina) y los ratones MISTRG6 (además humanizados para IL-6) sobre un fondo genético Rag2⁻/⁻ Il2rg⁻/⁻, presentan la reconstitución mieloide, de células NK y de macrófagos tisulares más completa disponible hasta la fecha, y permiten el injerto de células madre y progenitoras hematopoyéticas derivadas de médula ósea adulta que otras cepas no logran alojar47. Los ratones NOG-EXL (transgénicos para IL-3 y GM-CSF humanos sobre el fondo NOG) permiten la reconstitución de células mieloides y mastocitos a niveles más bajos de citocinas que los NSG-SGM3, lo que se traduce en una supervivencia a largo plazo mejorada y un síndrome de activación de macrófagos menos grave, haciéndolos más adecuados para estudios prolongados de humanización y de tumores. Los ratones humanizados injertados con linfocitos T humanos permiten modelar el síndrome de liberación de citocinas (CRS), posibilitando la caracterización preclínica del perfil de seguridad de enganchadores bispecíficos de células T, anticuerpos dirigidos contra CD3 y otros biológicos que activan las células T. Ninguna cepa única es universalmente superior; la selección depende del linaje inmunitario de interés y de la duración del estudio.
La configuración de mayor fidelidad es el PDX humanizado autólogo, en el cual se trasplantan conjuntamente células hematopoyéticas y tejido tumoral del mismo paciente, eliminando el desajuste de MHC entre los compartimentos inmunitario y tumoral47. Chiorazzi y colaboradores demostraron en 2023 que los modelos PDX autólogos MISTRG6 generan poblaciones inmunitarias humanas innatas y adaptativas que infiltran el microambiente tumoral, reproducen programas de activación y agotamiento en linfocitos T CD8⁺ y producen una firma mieloide pro-tumoral impulsada por VEGF-A cuya inhibición abroga el crecimiento tumoral acelerado, validando esta configuración como una plataforma para la evaluación de inmunoterapias47. Phoon y colaboradores extendieron este enfoque al melanoma, mostrando que los modelos PDX humanizados autólogos con PBMC capturan la variabilidad interpaciente en la respuesta al bloqueo de puntos de control e interleucina IL-2 modificada48,49. Un enfoque autólogo paralelo, la transferencia adoptiva de linfocitos infiltrantes del tumor (TIL) derivados del paciente y expandidos ex vivo en ratones portadores de tumores PDX emparejados, se ha utilizado para modelar la eficacia de la terapia con TIL en melanoma y otros tumores sólidos50. La interpretación de estudios de inmunoterapia en sistemas humanizados requiere, no obstante, precaución: varios anticuerpos contra puntos de control inmunitarios (por ejemplo, anti-CTLA4, anti-PD1) presentan reactividad cruzada restringida por especie, la función de las células dendríticas y la presentación de antígenos permanecen incompletas en la mayoría de las cepas humanizadas, y estructuras como los órganos linfoides terciarios y centros germinales completamente funcionales rara vez se reconstituyen51.
Terapia con células CAR-T y modelos de xenoinjertos
La terapia con células CAR-T cuenta con múltiples aprobaciones regulatorias para malignidades hematológicas, y la evaluación en xenoinjertos en ratones inmunodeficientes portadores de tumores CDX o PDX es la plataforma preclínica estándar para productos humanos de CAR-T antes de su traslación clínica52. El déficit inmunológico de los hospedadores de la clase NSG excluye del sistema experimental la activación de macrófagos, la presentación cruzada por células dendríticas y la supresión mediada por linfocitos T reguladores, y los xenoinjertos murinos no predijeron las toxicidades sistémicas inducidas por citoquinas observadas posteriormente en pacientes52. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2025 de 422 ensayos clínicos y 3.157 estudios preclínicos informó que las señales de eficacia preclínica en modelos de xenoinjerto de CAR-T son mayormente homogéneas e independientes del antígeno, y no permiten discriminar entre constructos de CAR que posteriormente tienen éxito o fracasan en ensayos clínicos53. Fløe y colaboradores documentaron en 2025 que las diferencias a nivel de especie en la señalización de citoquinas, la densidad de antígenos, el repertorio del receptor de células T y la comunicación cruzada entre el tumor y el sistema inmunitario limitan la capacidad traslacional de los datos de xenoinjertos de CAR-T, y que los modelos singénicos se utilizan en aproximadamente el 4 % de los estudios preclínicos de CAR-T publicados52,53. El síndrome de liberación de citoquinas (CRS) y el síndrome de neurotoxicidad asociado a células efectoras inmunitarias (ICANS) no se reproducen en xenoinjertos NSG estándar. Estudios mecanicistas en hospedadores NSG-SGM3 indicaron que el CRS está impulsado principalmente por IL-1 e IL-6 derivadas de monocitos, siendo IL-1 e IL-6 requeridas de forma diferencial para el CRS frente a la neurotoxicidad. Asimismo, la neutralización de GM-CSF reduce el CRS y la neuroinflamación mientras se preserva la actividad antitumoral de las células CAR-T. Estas vías se capturan en configuraciones de xenoinjertos humanizados autólogos y transgénicos para citoquinas, y no en xenoinjertos convencionales basados en NSG. Los modelos murinos singénicos de CAR-T proporcionan una plataforma complementaria que permite evaluar las interacciones de las células CAR-T con un sistema inmunitario del hospedador intacto, a costa de depender de la biología del blanco murino en lugar de la humana. La evaluación basada en xenoinjertos respaldó la traslación clínica de la terapia CAR-T dirigida contra CD19, en la que la actividad frente a modelos de LLA-B y NHL-B en hospedadores NSG correspondió a respuestas clínicas duraderas54.
Desarrollo de fármacos, descubrimiento de biomarcadores y traducción impulsada por inteligencia artificial
Los modelos PDX tienen como objetivo predecir las respuestas clínicas a fármacos con mayor fidelidad que los CDX o los GEMM. El ensayo clínico PDX (PCT) de Novartis de 2015 realizado por Gao y colaboradores aplicó un diseño 1 × 1 × 1 en aproximadamente 1.000 modelos PDX, 62 regímenes de tratamiento y seis indicaciones, e identificó asociaciones entre genotipo y respuesta, junto con mecanismos de resistencia establecidos y novedosos12. La extensión del concepto 1 × 1 × 1 al nivel del paciente individual está limitada por un plazo de establecimiento de 3 a 6 meses, lo que normalmente sitúa las decisiones guiadas por PDX en terapias de segunda o tercera línea10. Los estudios con PDX han contribuido a la validación de biomarcadores clínicos, incluyendo la mutación de KRAS como predictor de resistencia al anti-EGFR en cáncer colorrectal, mutaciones activadoras de EGFR y la mutación T790M para la selección de inhibidores de tirosina quinasa en NSCLC, la amplificación de HER2 en cáncer de mama y gástrico, y la resistencia al platino en cáncer de ovario10.
Grandes conjuntos de datos de respuesta a fármacos en modelos de xenoinjertos derivados de pacientes (PDX) han permitido el uso de enfoques de aprendizaje automático para predecir la respuesta a medicamentos. Yang y colaboradores describieron en 2025 TRANSPIRE-DRP, un marco de aprendizaje profundo que utiliza adaptación de dominio no supervisada para traducir datos transcriptómicos de PDX en predicciones de respuesta a nivel de paciente, evaluado con cetuximab, paclitaxel y gemcitabina55. Tosca y colaboradores publicaron en 2024 un marco de modelado traslacional que escaló alométricamente las tasas de crecimiento tumoral en PDX para predecir el tiempo de duplicación del volumen tumoral y la supervivencia libre de progresión en poblaciones de pacientes no tratados, en once tipos de cáncer sólido, con el 91 % de las medianas predichas del tiempo de duplicación del volumen tumoral dentro de un factor de 1,5 respecto a las observaciones clínicas56. Aún persisten desafíos sin resolver: el sesgo de selección en biobancos hacia tumores capaces de engraftar, la validación clínica prospectiva limitada y la ausencia de una vía regulatoria definida para la evidencia preclínica derivada de inteligencia artificial33,55.
Las plataformas de xenoinjertos responden a diferentes preguntas traslacionales en distintas etapas de desarrollo, en lugar de competir por un único rol. Los modelos CDX siguen siendo fundamentales para trabajos mecanicistas iniciales y cribados de alto rendimiento; los modelos PDX proporcionan la fidelidad genómica y la heterogeneidad interpaciente necesarias para la validación de biomarcadores y la modelización de la respuesta clínica; las configuraciones humanizadas y autólogas humanizadas abordan preguntas específicas de inmunoterapia que los xenoinjertos convencionales no pueden resolver; y las plataformas basadas en organoides amplían el rendimiento ex vivo cuando el tejido es limitado; conjuntamente, estas plataformas apoyan la evaluación preclínica de terapias contra el cáncer novedosas, establecidas y alternativas57,58,59. Los marcos de inteligencia artificial y aprendizaje automático, como TRANSPIRE-DRP, y los modelos traslacionales de PK/PD ahora vinculan los datos de respuesta a fármacos en modelos PDX con predicciones de respuesta a nivel de paciente, pero su utilidad clínica depende de la calidad y la estandarización de la anotación subyacente de los modelos. Los problemas centrales aún no resueltos son la validez predictiva, la reproducibilidad en los informes, la representatividad de los biobancos y el estatus regulatorio de la evidencia preclínica derivada de inteligencia artificial. El progreso dependerá menos de la introducción de nuevas categorías de modelos que del uso riguroso de los existentes, respaldado por metadatos armonizados, evaluación de fidelidad longitudinal e integración cruzada transparente.