Selección y características de los estudios
La búsqueda sistemática identificó inicialmente 640 registros en las cuatro bases de datos electrónicas. Tras eliminar duplicados y registros fuera de contexto, se evaluaron el título y el resumen de 124 registros. De estos, se recuperaron 52 artículos completos y se evaluó su elegibilidad según los criterios de inclusión predefinidos. Tras la revisión del texto completo, 14 estudios cumplieron todos los criterios y se incluyeron en la síntesis final. El proceso completo de selección se ilustra en el diagrama de flujo PRISMA (Figura 2). Los 14 estudios incluidos fueron publicados entre 2015 y 2023, representando diversos contextos geográficos. Once estudios se realizaron en China, dos en Estados Unidos y uno en el Reino Unido. Los diseños de estudio incluyeron dos ensayos controlados aleatorizados, siete estudios intervencionales no aleatorizados con diseños preprueba/postprueba, tres estudios comparativos transversales, un estudio de cohorte y un estudio cualitativo. Los tamaños muestrales oscilaron entre 42 y 1.247 participantes, con un total de 4.836 estudiantes de medicina en todos los estudios. Los estudios incluidos examinaron diversas etapas de la formación médica: ocho se centraron en estudiantes de medicina de pregrado, cuatro en estudiantes de enfermería y dos en residentes de posgrado.
Tabla 2: Resumen de los estudios incluidos (n = 14). Esta tabla presenta las características clave de cada estudio incluido, incluyendo autor(es), año, país, diseño del estudio, población de participantes y tamaño de la muestra, descripción de la intervención, resultados principales medidos, y los hallazgos cuantitativos o cualitativos principales según lo informado por los autores originales. Haga clic aquí para descargar esta tabla.
Tabla 24,19,20,21,22,23,24,25,26,27,28,29,30,31 resume 14 estudios utilizados en esta investigación y muestra que integrar principios éticos y cívicos directamente en los cursos de medicina puede moldear verdaderamente a futuros médicos, pero la forma en que se hace marca toda la diferencia. Cuando las lecciones van más allá de conferencias teóricas para incluir discusiones de casos reales, servicio comunitario o práctica reflexiva, los estudiantes no solo aprenden sobre valores como la empatía y la responsabilidad social; comienzan a interiorizarlos, mostrando mejoras medibles en pensamiento crítico y atención humanista. Sin embargo, la investigación también emite una advertencia: las creencias previas del estudiante y la cultura más amplia de su entorno clínico son fuerzas poderosas que pueden apoyar o socavar la enseñanza en el aula.
Tipología e integración de las intervenciones de IPE
Los 14 estudios mostraron una heterogeneidad considerable en el diseño y la implementación de las intervenciones. Basándose en la estructura y la integración del contenido educativo, las intervenciones se clasificaron en tres tipologías distintas: modelos Explícito-Independientes, modelos Implícito-Integrados y un estudio observacional que no evaluó una intervención pedagógica, pero que proporcionó datos básicos importantes sobre las disposiciones de los estudiantes. Modelos Explícito-Independientes (n = 4, 28,6 %): estas intervenciones se caracterizaron por ser actividades educativas dedicadas y formalmente estructuradas, con objetivos de aprendizaje abiertamente ideológicos, políticos o éticos. Esta categoría incluyó cursos independientes, como una reforma educativa de «ideología y política del currículo» integrada a lo largo de un plan de estudios de enfermería, un esquema sistemático que combina análisis de casos e innovación en el aula para la educación para la vida, un curso de Práctica Avanzada de Enfermería integrado explícitamente con elementos ideológicos, y el enfoque estructurado de las «Tres Combinaciones y Tres Formas» en un curso de histología. Estas intervenciones generalmente incluyeron entre 12 y 36 horas de contacto impartidas durante un semestre académico.
Modelos implícitos-integrados (n = 9, 64,3 %): Esta tipología incluyó la mayoría de las intervenciones, en las que los elementos de educación en valores se integraron en cursos existentes de formación profesional, técnica o general. Los ejemplos comprendieron estrategias multifacéticas para incorporar la educación en valores en cursos clínicos de cirugía, integración con conceptos bioéticos, gestión dentro de cursos básicos de informática, enfoques potenciados por inteligencia artificial, infusión en asignaturas optativas generales y cursos especializados de enfermería, un enfoque en la civilización ecológica y exploraciones de la ideología médica más amplia. La duración de las intervenciones integradas varió considerablemente, desde módulos breves dentro de cursos existentes hasta integraciones longitudinales a lo largo de varios años de formación. La fortaleza de este modelo fue su alta relevancia percibida, ya que vinculaba directamente la formación de valores con la práctica profesional, la aplicación técnica o el contexto social. Sin embargo, el éxito del modelo dependía en gran medida del facilitador, y los estudios identificaron desafíos como la capacidad variable de los docentes y una implementación inconsistente. Además, su naturaleza implícita y variada dificultó la estandarización y la evaluación uniforme, y permaneció vulnerable a mensajes contradictorios del «currículo oculto» local. Estudio observacional (n = 1, 7,1 %): Un estudio no evaluó una intervención pedagógica, sino que proporcionó datos observacionales cruciales sobre la asociación entre la ideología política preexistente de los estudiantes de medicina y sus actitudes profesionales posteriores.
Tabla 4: Tipología de las intervenciones de EIP en los estudios incluidos (n = 14). Esta tabla clasifica los 14 estudios incluidos según el tipo de intervención (Explícita-Independiente, Implícita-Integrada y Observacional) y detalla los enfoques pedagógicos, las estrategias de integración de contenidos, la duración, los entornos de implementación y los componentes educativos específicos de cada estudio. Haga clic aquí para descargar esta tabla.
Tabla 4 demuestra que la forma más prometedora de enseñar valores no es mediante una clase de ética separada y aislada, sino entrelazando esas lecciones directamente en la estructura misma de la formación médica. Si bien los cursos dedicados pueden construir eficazmente una base, el verdadero impacto proviene de la integración, discutiendo ética durante una rotación de cirugía o explorando la responsabilidad social a través de una clínica comunitaria. Este enfoque integrado hace que los valores parezcan relevantes y reales, aunque depende en gran medida de mentores capacitados para implementarlo con éxito. En última instancia, la investigación sugiere que el futuro no radica en elegir un método u otro, sino en combinar estratégicamente la instrucción formal con la aplicación constante en contextos del mundo real.
Modelos Explícitos Independientes (n = 4): Estas intervenciones se caracterizaron como actividades educativas dedicadas y formalmente estructuradas, con objetivos explícitos de aprendizaje ideológicos, políticos o éticos. Esta categoría incluyó cursos independientes o reformas curriculares integrales, como la reforma educativa de «ideología y política del currículo» integrada a lo largo de un plan de estudios de enfermería, un esquema sistemático que combina análisis de casos e innovación en el aula para la educación en valores vitales, un curso de Práctica Avanzada de Enfermería explícitamente integrado con elementos ideológicos, y el enfoque estructurado «Tres Combinaciones y Tres Formas» en un curso de histología32. La principal fortaleza de este modelo fue la clara definición de los objetivos y la capacidad de generar mejoras medibles y estadísticamente significativas en resultados específicos, incluyendo la capacidad de atención humanista, la visión de la vida y el pensamiento crítico33. Ejemplos incluyeron estrategias multifacéticas para incorporar la EIP en un curso de entrenamiento clínico quirúrgico, la integración con conceptos bioéticos, su manejo dentro de un curso básico de informática, enfoques mejorados con inteligencia artificial, su inclusión en asignaturas optativas generales y cursos especializados de enfermería, un enfoque en la civilización ecológica y exploraciones de la ideología médica más amplia34.
La fortaleza de este modelo radica en su alta relevancia percibida, ya que vincula directamente la formación de valores con la práctica profesional, la aplicación técnica o el contexto social. Por ejemplo, se argumenta que este enfoque fomenta la responsabilidad y la atención humanista dentro de contextos clínicos auténticos, al tiempo que relaciona la eficacia con factores motivadores profesionales como la motivación para el aprendizaje. Sin embargo, el éxito del modelo depende en gran medida del facilitador, y estudios han identificado desafíos como la capacidad variable de los docentes35. Además, su naturaleza implícita y diversa dificulta la estandarización y la evaluación uniforme, y sigue siendo vulnerable a mensajes contradictorios provenientes del «currículo oculto» local. Estudio observacional/no interventivo (n = 1): Un estudio no evaluó una intervención pedagógica, pero proporcionó datos observacionales cruciales sobre la asociación entre la ideología política preexistente de los estudiantes de medicina y sus actitudes profesionales posteriores. Los hallazgos de que una ideología más conservadora se asoció con mayor sesgo implícito y menor empatía y orientación al paciente destacan una relación básica fundamental que informa la necesidad y el enfoque potencial de las intervenciones de EIP36. Este estudio subraya que los estudiantes ingresan a la educación médica con disposiciones cargadas de valores que pueden persistir o ser moduladas por el currículo, aunque no aborda la eficacia de métodos docentes específicos.
Figura 3 presenta un análisis exhaustivo de tres tipos de intervenciones de EIP a partir de 14 estudios incluidos. El panel superior muestra las tendencias de efectividad entre los tipos de intervención, destacando un notable aumento del 22 % en el efecto sobre la perspectiva de vida para las intervenciones Explícitas-Independientes. Los paneles centrales muestran la distribución de los estudios (izquierda) y la comparación de las medidas de desarrollo profesional (derecha). El panel inferior ilustra la relación entre la frecuencia de los estudios y las tasas de retención del conocimiento. Las intervenciones Explícitas-Independientes (n = 4, 28,6 %) demuestran los efectos más altos en la perspectiva de vida y las puntuaciones de colaboración, mientras que las intervenciones Implícitas-Integradas (n = 9, 64,3 %) presentan un desarrollo superior de la identidad profesional y representan la mayoría de los estudios. Las intervenciones Observacionales (n = 1, 7,1 %) muestran una menor efectividad en todas las medidas, pero proporcionan comparaciones importantes de línea base.

Figura 3: Análisis comparativo de los tipos de intervención en educación interprofesional: tendencias de efectividad y distribución de estudios. Esta figura presenta un análisis exhaustivo de tres tipos de intervenciones en educación ideológica y política (IPE) a partir de 14 estudios incluidos. Haga clic aquí para ver una versión más grande de esta figura.
Impacto medido en los dominios cognitivo, afectivo y conductual de los valores profesionales
El análisis de los 14 estudios incluidos reveló un impacto diferencial en los dominios cognitivo, afectivo y conductual de la formación de valores profesionales. En el dominio cognitivo, las intervenciones de educación interprofesional (IPE) demostraron un impacto positivo constante y significativo en el conocimiento y la comprensión de los estudiantes de medicina sobre conceptos profesionales y éticos. Siete estudios utilizaron diseños cuantitativos de pruebas previas y posteriores y reportaron mejoras medibles en resultados basados en el conocimiento. Por ejemplo, un estudio reportó una mejora significativa en el nivel cognitivo de la perspectiva sobre la vida de los estudiantes tras un curso específico de educación en valores. Los estudios que evaluaron reformas integradas también informaron ganancias significativas en la capacidad de pensamiento crítico, una habilidad cognitiva de orden superior esencial para el razonamiento profesional. Los dos ensayos controlados aleatorizados proporcionaron la evidencia más sólida de mejoras cognitivas, con tamaños del efecto que variaron de moderados a grandes (Cohen's d = 0.45 a 0.78). Estos hallazgos confirman que la IPE estructurada es efectiva para transmitir conocimientos y principios éticos fundamentales. Cabe destacar que las mejoras cognitivas se observaron tanto en los modelos Explícito-Independiente como en el Implícito-Integrado, lo que sugiere que la adquisición de conocimientos puede lograrse mediante diversos enfoques pedagógicos.
El impacto en el dominio afectivo, que incluye actitudes, empatía e identidad profesional, fue más variable entre los estudios. Diez estudios informaron sobre resultados afectivos, con hallazgos mixtos. Varios estudios reportaron cambios positivos en las actitudes y disposiciones de los estudiantes. Se identificó la calidad docente y la pedagogía como factores clave que influyen en los cambios en las opiniones y valores de los estudiantes. Un estudio reportó una mejora estadísticamente significativa en la capacidad de atención humanista tras una intervención integrada. Sin embargo, la magnitud del cambio afectivo fue generalmente menor que la observada en los resultados cognitivos, y la sostenibilidad de estos cambios era incierta. Por el contrario, los estudios observacionales aportaron evidencia de niveles afectivos basales preocupantes. Un estudio vinculó ideologías políticas específicas con menor empatía y actitudes más negativas hacia grupos estigmatizados, lo que sugiere que las disposiciones previas de los estudiantes podrían limitar la eficacia de las intervenciones de EIP37. Además, los datos autoinformados por los estudiantes indicaron que, si bien la mayoría reconoció la importancia de la educación en valores integrados, una proporción significativa identificó desafíos pedagógicos y ambientales que podrían limitar el compromiso afectivo.
Tabla 5: Impacto de la EIP en los dominios de valores profesionales (resumen de la evidencia de 14 estudios). Esta tabla presenta la distribución de estudios y la fuerza de la evidencia en tres dominios de valores profesionales en la investigación sobre EIP. Haga clic aquí para descargar esta tabla.
Tabla 5 indica un patrón claro: enseñar valores en el aula cambia de manera más confiable lo que los estudiantes saben, con mejoras significativas en la conciencia ética y el pensamiento crítico. Tiene un efecto más impredecible en lo que sienten, a veces fomentando empatía y preocupación, pero enfrentándose a prejuicios preexistentes. La mayor incógnita, sin embargo, es si cambia lo que finalmente hacen en la práctica clínica real. La investigación actual apenas proporciona pruebas concretas de que estas lecciones se traduzcan en comportamientos profesionales observables, lo que resalta un punto ciego crucial para futuros estudios.
Figura 4 muestra la distribución de estudios y la fuerza de la evidencia en tres dominios de valores profesionales en la investigación sobre EIP. La línea azul con círculos representa el número de estudios que informan impacto en cada dominio (eje y izquierdo), mientras que la línea púrpura con cuadrados muestra la fuerza de la evidencia (eje y derecho, convertida a escala numérica: Fuerte = 3, Moderada = 2, Débil = 1). Las líneas punteadas indican patrones de tendencia. Los datos se derivaron de una revisión sistemática de 14 estudios sobre EIP. El dominio Afectivo tiene el mayor número de estudios (n = 10), pero con fuerza de evidencia moderada, mientras que el dominio Cognitivo muestra menos estudios (n = 7), pero evidencia fuerte y consistente. El dominio Conductual representa la brecha más grande en la investigación, con solo 3 estudios y evidencia débil.

Figura 4: Impacto de la educación interprofesional en los dominios de valores profesionales. Esta figura muestra la distribución de estudios y la fuerza de la evidencia en tres dominios de valores profesionales en la investigación sobre educación ideológica y política (IPE). Haga clic aquí para ver una versión más grande de esta figura.
Relación entre la calidad del estudio y los resultados de la intervención
La evaluación del riesgo de sesgo reveló patrones importantes en relación con los resultados informados. Los dos ensayos controlados aleatorizados, que se consideraron con bajo riesgo de sesgo, ambos reportaron mejoras cognitivas significativas pero cambios afectivos más modestos, sin que se midieran resultados conductuales. Entre los estudios experimentales no aleatorizados, aquellos con diseños más rigurosos (por ejemplo, diseños controlados antes/después) generalmente informaron tamaños del efecto menores que los estudios antes/después no controlados, lo que sugiere que la ausencia de grupos control pudo haber inflado los hallazgos en algunos estudios. Los estudios transversales, que se evaluaron con un riesgo de sesgo moderado, proporcionaron datos importantes sobre las disposiciones de los estudiantes y los factores contextuales, pero no pudieron establecer causalidad38. El único estudio cualitativo aportó datos detallados sobre las experiencias y percepciones de los estudiantes respecto a la educación en valores, aunque tuvo limitaciones en cuanto a su generalización. En conjunto, la calidad de la evidencia fue más sólida para los resultados cognitivos y más débil para los resultados conductuales. No hubo una relación clara entre la calidad del estudio y el contexto geográfico, ya que los estudios provenientes de China y de países occidentales mostraron fortalezas y limitaciones metodológicas similares.
Figura 5 ilustra cómo la calidad pedagógica y la eficacia del diseño instruccional de cuatro métodos de enseñanza moldean los valores y el comportamiento de los estudiantes en la educación superior. El panel principal muestra las puntuaciones de eficacia (en una escala de 0 a 10) para la internalización de valores y el cambio de comportamiento en los métodos de conferencia tradicional, aprendizaje basado en casos, reflexión estructurada y aprendizaje-servicio, bajo tres niveles de calidad pedagógica (deficiente, buena, excelente). Los paneles inferiores muestran los niveles de riesgo asociados de angustia moral y las puntuaciones de retención de conocimiento para cada método.

Figura 5: La pedagogía y el diseño instruccional en la formación de valores y comportamientos estudiantiles según los métodos de enseñanza. Esta figura ilustra cómo la calidad pedagógica y la eficacia del diseño instruccional de cuatro métodos de enseñanza influyen en los valores y comportamientos de los estudiantes en la educación superior. Haga clic aquí para ver una versión más grande de esta figura.
Factores contextuales que moldean la efectividad de la intervención
En los 14 estudios analizados, surgieron de forma consistente tres factores contextuales como moderadores de la eficacia de las intervenciones: el contexto sociocultural y curricular, la alineación con el currículo institucional y oculto, y las características individuales del estudiante.
Contexto Sociocultural y Curricular: La definición, la jerarquización y el enfoque pedagógico de los valores profesionales dependieron profundamente del contexto. La mayoría de los estudios con intervención (n = 11) se realizaron dentro de un marco educativo colectivista, predominantemente en China. Estas intervenciones tenían como objetivo explícito fomentar valores alineados con principios sociales como la responsabilidad social, el bienestar colectivo, el servicio al pueblo y el patriotismo. La naturaleza integrada de muchas intervenciones, que incorporaban la educación en valores en cursos clínicos de cirugía, planes de enfermería o asignaturas optativas generales sobre la cultura nacional, reflejaba un enfoque sistemático para alinear la identidad profesional con estos valores sociales más amplios. En contraste, los estudios provenientes de contextos occidentales (n = 3) enmarcaron los valores desde una perspectiva diferente, midiendo resultados como actitudes centradas en el paciente, empatía y motivación para controlar los prejuicios raciales. Estos estudios destacaron un enfoque individualista centrado en la relación binaria paciente-clínico y en los sesgos personales. Esta dicotomía subraya que la educación en valores no es un concepto monolítico, sino que se adapta inherentemente a las expectativas normativas locales sobre lo que constituye un profesional competente.
Alineación con el currículo institucional y oculto: La eficacia percibida de la EIP formal estuvo fuertemente mediada por su congruencia con el entorno institucional informal. Los estudios que incorporaron las perspectivas de los estudiantes destacaron consistentemente esta tensión. Entre los desafíos reportados por los estudiantes se incluyeron la incapacidad de los docentes para simplificar conocimientos ideológicos complejos y un mal ambiente en clase, lo cual podría socavar el impacto del currículo formal. Más profundamente, el currículo informal derivado de la ideología política preexistente de los estudiantes tuvo una asociación significativa e independiente con actitudes profesionales clave, lo que sugiere influencias competitivas poderosas en la formación de valores. Esto señala un desafío crítico: los efectos positivos de una intervención estructurada de EIP pueden atenuarse o anularse por mensajes contradictorios provenientes del entorno clínico, la cultura entre pares o la socialización previa a la admisión de los estudiantes. Los estudios que abordaron explícitamente esta tensión mediante la alineación de la enseñanza formal con la tutoría clínica mostraron resultados más positivos39. Características individuales del estudiante como mediadoras: El impacto de la EIP también estuvo mediado por las características individuales de los estudiantes. Los estudios demostraron que los estudiantes no son receptores pasivos, sino intérpretes activos cuyos antecedentes moldean su participación. La eficacia de la integración de la EIP se vio significativamente influenciada por factores individuales como la motivación para aprender y la autoeficacia. Las características personales de los estudiantes y su capacidad para aplicar herramientas de aprendizaje impactaron directamente la efectividad de la EIP. Hallazgos observacionales revelaron una dimensión psicológica crucial: el nivel de rigidez ideológica de los estudiantes mostró una correlación negativa con su bienestar personal, un factor que podría impedir una participación abierta en la educación en valores. En conjunto, estos estudios sugieren que la efectividad de la EIP no es uniforme; se potencia en estudiantes motivados, psicológicamente abiertos y que perciben relevancia, pero puede verse limitada en aquellos que están desmotivados, rígidos en sus puntos de vista o que perciben una desconexión entre los valores enseñados y sus realidades personales u observadas.
Esta síntesis sistemática de 14 estudios revela que las intervenciones de EIP mejoran de forma constante el conocimiento cognitivo de los estudiantes de medicina sobre los valores profesionales, pero su capacidad para remodelar de manera confiable las actitudes afectivas y, especialmente, para traducirlas en comportamientos clínicos observables, sigue siendo limitada y escasamente respaldada por evidencia. Si bien el modelo Implícito-Integrado predomina por su pertinencia contextual, su eficacia depende en gran medida de la habilidad del facilitador y de la alineación auténtica con el currículo oculto institucional, mientras que los modelos Explícito-Aislado producen mayores mejoras medibles en resultados específicos como la perspectiva de vida. Es fundamental destacar que el éxito de la intervención no es uniforme, sino que está fuertemente modulado por el marco sociocultural, la congruencia curricular y las disposiciones individuales del estudiante, tales como la ideología previa y la motivación. En conjunto, estos hallazgos confirman el potencial pedagógico de la EIP, al tiempo que evidencian un déficit crítico en la evaluación de resultados conductuales, subrayando la necesidad urgente de que futuras investigaciones avancen más allá de la adquisición de conocimientos hacia una evaluación rigurosa y longitudinal de la formación sostenida de la identidad profesional y su traducción en la práctica del mundo real.
DISPONIBILIDAD DE LOS DATOS:
No se generaron ni analizaron datos primarios en este estudio. Todos los datos incluidos en esta revisión sistemática se obtuvieron de estudios previamente publicados y se presentan dentro del artículo y sus materiales suplementarios. La lista de verificación PRISMA 2020 completada se proporciona como Archivo Suplementario 1.
Archivo complementario 1: Lista de verificación PRISMA Haga clic aquí para descargar este archivo.
Archivo suplementario 2: Sintaxis de la estrategia de búsqueda Haga clic aquí para descargar este archivo.