12 de enero de 2016
El infarto de miocardio (IM) no solo va seguido de un deterioro de la función cardíaca, sino también de una apoptosis en la amígdala, una región del cerebro implicada en las consecuencias conductuales del IM. Este protocolo describe cómo inducir el infarto de miocardio, recolectar tejido de la amígdala y medir la actividad de la caspasa-3, un marcador de apoptosis.