El objetivo del presente protocolo es describir la prueba de natación forzada (FST), que es uno de los ensayos más utilizados para el estudio del comportamiento depresivo en roedores. El FST se basa en la suposición de que cuando se coloca a un animal en un recipiente lleno de agua, primero hará esfuerzos para escapar, pero eventualmente exhibirá una inmovilidad que puede considerarse como un reflejo de desesperación conductual. Esta prueba se ha utilizado ampliamente porque implica la exposición de los animales al estrés, que se ha demostrado que tiene un papel en la tendencia a la depresión mayor. Además, se ha demostrado que el FST comparte algunos de los factores que se ven influenciados o alterados por la depresión en los seres humanos, incluidos los cambios en el consumo de alimentos, las anomalías del sueño y la anhedonia inducida por la abstinencia de medicamentos. Las principales ventajas de este procedimiento son que es relativamente fácil de realizar y que sus resultados se analizan de forma fácil y rápida. Además, su sensibilidad a una amplia gama de fármacos antidepresivos que lo convierte en una prueba de cribado adecuada es una de las características más importantes que conducen a su alta validez predictiva. A pesar de su atractivo, este modelo tiene una serie de desventajas. En primer lugar, el tema del aumento crónico es problemático en esta prueba porque en la vida real los pacientes necesitan ser tratados durante al menos varias semanas antes de que experimenten algún alivio de sus síntomas. Por último, debido a la aversión de la FST, es importante tener en cuenta las posibles influencias que podría tener sobre la estructura/función cerebral si se van a realizar análisis cerebrales siguiendo este procedimiento.