El aparato de la válvula mitral es una estructura compleja formada por el anillo de la válvula mitral, las valvas, las cuerdas tendinosas y los músculos papilares del ventrículo izquierdo 1,2. La enfermedad pediátrica de la válvula mitral consiste en una amplia gama de anomalías morfológicas asociadas con anomalías cardíacas congénitas y adquiridas3. La descripción de la morfología de la valvulopatía mitral y sus mecanismos subyacentes son parámetros clave para la planificación quirúrgica4. Esto requiere el uso de modalidades precisas de diagnóstico por imagen. La ecocardiografía se establece como una de las principales técnicas diagnósticas utilizadas en la valvulopatía mitral pediátrica5. En concreto, la ecocardiografía bidimensional (2D) en la valvulopatía mitral pediátrica sigue siendo el método diagnóstico más utilizado. Sin embargo, debido a la naturaleza de las imágenes 2D, el ecografista, el cardiólogo y el cirujano deben reconstruir mentalmente esta compleja estructura 3D para determinar los mecanismos patológicos.
Con la capacidad de producir vistas anatómicamente correctas y un número infinito de planos de corte, la ecocardiografía tridimensional (3D) tiene la capacidad de mejorar las imágenes de la válvula mitral. El valor de la ecocardiografía 3D se demuestra en su capacidad para proporcionar información específica sobre la forma y dinámica de los anillos, el prolapso de la favalva y la zona de coaptación de la valva 6,7. Si bien se ha demostrado que la ecocardiografía transesofágica (ETE) 3D es la modalidad de ultrasonido más precisa para identificar la patología de la válvula mitralen adultos 8, la ecocardiografía transtorácica (TTE) 3D es más factible en niños debido a una mejor ventana acústica. Se ha demostrado que la ETT 3D es muy precisa para discernir las lesiones simples frente a las complejas de la válvula mitral y la necesidad de intervención quirúrgica9. Además, la adquisición de un conjunto de datos volumétricos en 3D permite a los cirujanos y cardiólogos colaborar en el posprocesamiento, lo que mejora aún más la planificación quirúrgica.
La tecnología TTE 3D ha seguido mejorando con los avances en la tecnología de sondas, la potencia de procesamiento de ultrasonidos y la eficiencia del posprocesamiento. Las sondas de matriz 3D actuales ahora pueden adquirir un conjunto de datos de un solo latido de volumen completo a una velocidad de volumen de aproximadamente 25 volúmenes por segundo10. Es posible aumentar aún más la velocidad de volumen de un conjunto de datos de un solo latido por encima de 25 volúmenes por segundo, dependiendo del proveedor de ultrasonidos, la tecnología de sonda y la optimización del volumen. Sin embargo, si se utiliza el método de volumen completo con compuerta de ECG (subvolúmenes), este número puede duplicarse con creces, proporcionando tasas de volumen que se necesitan en los niños. Las frecuencias cardíacas más altas en los niños en comparación con los adultos requieren una resolución 3D temporal más alta para la precisión del diagnóstico. Además, el desarrollo de una tecnología específica de sondas 3D pediátricas permitió una mayor frecuencia de exploración, proporcionando una mejor resolución espacial, lo que es crucial teniendo en cuenta el pequeño tamaño de la válvula mitral y su aparato11. A pesar de todas estas mejoras tecnológicas, los vendedores han conseguido producir sondas con huellas adaptadas a la anatomía de los niños pequeños para mantener una ventana acústica óptima. Por último, las nuevas funciones de posprocesamiento, como las herramientas de recorte rápido, permiten un posprocesamiento eficiente.
En este trabajo describimos la técnica para la evaluación 3D de la válvula mitral en niños, que puede ser aplicada a cualquier sistema de ultrasonido con aplicación de ETT 3D. Además, se revisará el post-procesado de los datos 3D y su beneficio en la planificación quirúrgica. Por último, hablaremos de algunas aplicaciones clínicas de la imagen 3D en niños e incluiremos algunos ejemplos.