Este protocolo describe una técnica endoscópica mínimamente invasiva para la extirpación de quistes coloides localizados en el tercer ventrículo. Estos quistes son un tipo raro de lesión intracraneal que puede obstruir el flujo del líquido cefalorraquídeo. Si no se tratan, pueden causar hidrocefalia o, en casos graves, incluso muerte súbita. El objetivo de este enfoque es proporcionar una alternativa segura y eficaz a los métodos microquirúrgicos tradicionales. Lo hace reduciendo el dolor postoperatorio, la morbilidad quirúrgica y las estancias hospitalarias. El protocolo delinea meticulosos preparativos preoperatorios, que abarcan el posicionamiento del paciente y la configuración del equipo, seguidos de una guía sistemática paso a paso para el procedimiento quirúrgico endoscópico. Este protocolo implica el uso de la guía ecográfica intraoperatoria para una navegación precisa, la incisión de la pared del quiste, la aspiración del contenido del quiste y la hemostasia meticulosa. Se tiene especial cuidado para minimizar el daño a las estructuras neuronales circundantes, asegurando la eliminación completa del quiste y reduciendo el riesgo de complicaciones. La eficacia de este abordaje mínimamente invasivo está corroborada por la observación de que se asocia con tiempos quirúrgicos reducidos, déficits neurológicos mínimos y una rápida recuperación postoperatoria. Por lo general, los pacientes pueden reanudar la movilización al día siguiente de la cirugía y son dados de alta dentro de los dos días. Este protocolo sirve como una guía completa para los neurocirujanos que buscan mejorar la precisión quirúrgica y maximizar los resultados de los pacientes. La utilización exitosa de este protocolo depende de una planificación preoperatoria meticulosa, técnicas avanzadas de navegación intraoperatoria y el empleo de instrumentos endoscópicos especializados.