La fístula oronasal (FNO), una abertura anormal entre las cavidades oral y nasal, se manifiesta clínicamente como un defecto en un área estructural desde la apófisis alveolar hasta la úvula, que comúnmente ocurre como una complicación después de la reparación del paladar hendido1. Los pacientes con FNO experimentan reflujo alimentario, trastornos articulares y deterioro de la función velofaríngea, lo que afecta significativamente su calidad de vida 2,3,4. La tasa de FNO postoperatoria oscila entre el 2,4% y el 55% debido a factores como el ancho de la hendidura, el tipo de Veau y el método quirúrgico 5,6,7,8. Además, la tasa de recurrencia después de la reparación de ONF es alta, oscilando entre el 0% y el 43%9.
Varios tratamientos novedosos se han mostrado recientemente prometedores en el campo de la ONF, incluyendo diferentes materiales, fármacos y técnicas novedosas 10,11,12,13,14,15,16,17. La evaluación precisa de los efectos terapéuticos es esencial, ya que proporciona la base para seleccionar y desarrollar tratamientos con FENO. Sin embargo, obtener una evaluación válida a corto plazo para efectos terapéuticos distintos de la cirugía es un desafío, ya que las características de las FNO varían entre los diferentes pacientes. Por lo tanto, es necesario establecer un modelo de enfermedad de ONF para verificar la efectividad de estos métodos de tratamiento.
Durante varias décadas, los investigadores han generado el modelo de fístula oronasal (ONF) en varias especies animales, incluidas ratas18,19, lechones 20,21, minicerdos22 y perros 23, ya que estas especies poseen un paladar duro sustancial adecuado para la manipulación quirúrgica. Sin embargo, los ratones tienen una secuencia genética y un genoma completo similar al de los humanos, lo que los convierte en un modelo importante para la investigación y el desarrollo de nuevos fármacos24,25,26. Además, los ratones ofrecen poca variación de un lote a otro, lo que los convierte en una opción favorable para establecer el modelo ONF12,13,27.
Sin embargo, no se describieron los pasos detallados para crear ONF y no se tuvo en cuenta la estabilidad del tamaño de ONF. Además, la verificación de la formación de ONF se basó únicamente en la observación28, sin garantizar la comunicación directa entre las cavidades oral y nasal. No se demostró a través de otros medios, como la pérdida de peso corporal del ratón debido a las dificultades para comer causadas por la ONF. Además, no se tuvo en cuenta la variación normal en el tamaño de la herida, lo cual es crucial para los estudios sobre fármacos o materiales que promueven o inhiben la cicatrización de heridas. Por lo tanto, existe una gran necesidad de establecer un modelo ONF estable y validado.
El objetivo de este estudio fue desarrollar un modelo práctico de ONF que aborde los problemas antes mencionados, con la esperanza de que este protocolo sirva como base para futuras investigaciones sobre los mecanismos de cicatrización de heridas palatinas y nuevos tratamientos para ONF.