Las fracturas de mayor tuberosidad del húmero pueden ser difíciles de manejar debido a su compleja anatomía y a la posibilidad de que la función del hombro se vea comprometida. Presentamos una técnica novedosa para el tratamiento de las fracturas de tuberosidad mayor utilizando placas anatómicas especializadas y refuerzo del manguito rotador. La técnica implica el uso de una placa anatómica en forma de T diseñada específicamente para la región de mayor tuberosidad del húmero, lo que permite una fijación precisa y estabilidad. Además, el refuerzo del manguito rotador se realiza mediante suturas para mejorar la integridad estructural y promover la movilización temprana. El proceso simplificado es el siguiente: Después de administrar la anestesia, se realiza una incisión de 3 cm a lo largo de la cara lateral del hombro para exponer con precisión el sitio de la fractura de la tuberosidad mayor. Una sutura de tamaño 5 se enhebra hábilmente a través del tendón resistente del manguito rotador para unir de forma segura el húmero proximal a la placa anatómica después de que se haya reducido la mayor tuberosidad. La fluoroscopia intraoperatoria se utiliza para verificar la posición precisa de placas y tornillos. Después de asegurarse de que todo está correcto, la cirugía concluye.