En nuestro grupo, se utilizaron cultivos primarios de células epiteliales tubulares renales humanas (HRTEC) desarrolladas en monocapas y en condiciones tridimensionales (3D-HRTEC) para estudiar en el riñón pediátrico la acción citotóxica de la toxina Shiga tipo 2 (Stx2) causada tras una infección gastrointestinal por Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC).
Stx1 y Stx2 (Stxs) son los principales factores de virulencia del STEC capaces de causar el síndrome urémico hemolítico postdiarreico (SUH)1. El síndrome urémico hemolítico es una complicación sistémica que afecta a alrededor del 5-10% de los niños infectados por STEC y consiste en anemia hemolítica, trombocitopenia y lesión renal aguda (LRA) pediátrica, que requiere tratamiento de soporte2. En Argentina, el SUH-STEC es una enfermedad endémica con una incidencia anual de 6,52 casos por cada 100.000 niños menores de 5 años (la más alta a nivel mundial), representando una de las principales causas de insuficiencia renal aguda3. A pesar de que la mortalidad es inferior al 4%3, aproximadamente el 50% de los pacientes desarrollan secuelas renales, constituyendo la segunda causa más frecuente de trasplante renal en nuestro país 4,5.
Antes de internalizarse y ejercer su acción citotóxica, Stx2 se une específicamente al receptor glicolípido de globotriaosilceramida (Gb3) expresado en la superficie celular de los órganos diana6. El riñón es el principal órgano dañado por las Stxs debido a la presencia de células sensibles a las Stx, que expresan altas cantidades de receptores Gb3 biológicamente activos en las células epiteliales y endoteliales renales 7,8.
Trabajos previos realizados en HRTEC cultivados como monocapas mostraron que Stx2 inhibió la síntesis de proteínas, disminuyó la viabilidad celular y la proliferación celular, e indujo apoptosis y necrosis 9,10,11,12. Además, la exposición de 3D-HRTEC a Stx2 inhibió la migración celular y el desarrollo de estructuras tubulares con características de los túbulos proximales renales12,13.
Los cultivos primarios de HRTEC y 3D-HRTEC también se utilizaron para evaluar el efecto del estradiol sobre la proliferación celular midiendo la incorporación de 5-bromo-2-desoxiuridina (BrdU) en el ADN de las células en la fase S del ciclo celular14.
Para aislar las células epiteliales, partimos de fragmentos renales obtenidos de nefrectomías pediátricas indicadas para la corrección de afecciones urológicas.