La reconstrucción capsular anterior (ACR) con aloinjerto dérmico humano (HDA) es una técnica quirúrgica innovadora para el tratamiento de desgarros subescapulares (SSc) irreparables. Este procedimiento comienza con la colocación del paciente en la configuración de silla de playa bajo anestesia general, combinada con un bloqueo interescalénico para el control del dolor postoperatorio. Se utiliza un abordaje deltopectoral, con una incisión de 8-10 cm que se extiende desde la punta del coracoide hasta la tuberosidad del deltoides. Después de identificar y retraer el intervalo deltopectoral, la glenoidea anterior se prepara decorticando la superficie ósea para promover la integración del injerto. Se colocan dos anclajes de sutura en las posiciones de las 2 y 4 en punto de la glenoidea anterior. El HDA, que mide 50 mm × 40 mm y tiene un grosor de 3-4 mm, se pliega en una configuración de doble capa o se utiliza como una sola capa según los requisitos del paciente. El injerto se asegura con suturas a los anclajes glenoideos, con el brazo colocado en flexión neutra, abducción de 30° y rotación externa de 30° para una tensión óptima. La fijación adicional a la tuberosidad menor se logra utilizando una técnica de puente de sutura de doble fila con anclajes. Para los casos con un tendón SSc viable pero retraído, se realiza un aumento sobre el injerto. La inmovilización postoperatoria en un aparato ortopédico de abducción se mantiene durante 6 semanas, seguida de una rehabilitación gradual. La fijación precisa del injerto, la tensión y el soporte estructural proporcionados por esta técnica hacen que la ACR con HDA sea una alternativa valiosa a las transferencias de tendones, preservando la biomecánica nativa del hombro y ofreciendo una solución viable sin artroplastia para la deficiencia capsular anterior severa.