Los defectos del suelo orbitario pueden deberse a traumatismos maxilares o resección tumoral. Las técnicas tradicionales de reconstrucción suelen basarse en injertos óseos libres vascularizados o no vascularizados, que conllevan riesgos de fallo del injerto debido a trombosis, infección o mala integración. Este protocolo introduce una técnica novedosa que utiliza un colgajo pedicular coronoides-temporal (CTPF) para reparar defectos orbitales de suelo de tamaño pequeño a medio. El protocolo consiste en extraer el proceso coronoide con su pedículo muscular temporal unido, transponer el colgajo al suelo orbitario, contornear el hueso para adaptarlo al defecto y lograr una fijación rígida. Cuando la cobertura de tejidos blandos es insuficiente, se pueden emplear opciones adicionales como el avance local o los colgajos libres. La técnica CTPF ofrece una solución vascularizada y estable biomecánicamente que evita las complicaciones asociadas a la anastomosis microvascular. Es especialmente adecuado para defectos moderados, aunque puede no proporcionar suficiente volumen para reconstrucciones orbitales grandes o complejas. Un caso clínico representativo ilustra la viabilidad técnica de este enfoque y demuestra la restauración anatómica con la preservación del contorno facial. Aunque no se informan resultados cuantitativos, el procedimiento muestra potencial como una alternativa viable a los injertos óseos convencionales o los implantes aloplásicos.