La resección radical del colangiocarcinoma hilar sigue siendo uno de los procedimientos más complejos en la cirugía hepatobiliar. Con los avances en técnicas quirúrgicas y la promoción de modelos de tratamiento multidisciplinares, su gestión actual se caracteriza por los siguientes aspectos: En primer lugar, la innovación en técnicas quirúrgicas y terapia de conversión, mediante enfoques combinados como el drenaje biliar preoperatorio, la embolización selectiva de la vena porta, la resección y reconstrucción vascular y la hepatectomía extendida, han incrementado la tasa de conversión y la tasa de resección radical para tumores inicialmenteirresecables 1. En segundo lugar, la cirugía mínimamente invasiva avanza gracias a la exploración continua. Algunos equipos han reportado que se ha logrado una tasa de resección R0 del 86,3% con la resección radicallaparoscópica 2. En tercer lugar, la complejidad anatómica y los riesgos quirúrgicos suponen desafíos significativos. El colangiocarcinoma hilar afecta frecuentemente la arteria hepática, la vena porta y la confluencia biliar, requiriendo una disección y reconstrucción precisa de las estructuras vasculares y biliares durante lacirugía 3. Además, el alto riesgo de complicaciones postoperatorias como infecciones y fugas anastomóticas requiere una considerable experiencia quirúrgica, lo que hace que el procedimiento sea muy exigente.
En la cirugía mínimamente invasiva tradicional para colangiocarcinoma hilar, la cirugía laparoscópica ofrece ventajas como una recuperación postoperatoria más rápida, reducción de la pérdida de sangre intraoperatoria y una tasa relativamente alta de resección R0; sin embargo, se asocia a tiempos operativos más largos y a una curva de aprendizaje técnicapronunciada 4,5,6. La cirugía asistida por robot proporciona una mayor precisión y maniobrabilidad, resultando en una pérdida de sangre significativamente menor que tanto la laparoscópica como la abierta, así como un rendimiento superior en procedimientos reconstructivos complejos. La plataforma robótica permite suturas más precisas, un tiempo de anastomosis más corto y una menor incidencia de fugas biliares postoperatorias. No obstante, requiere un periodo de aprendizaje prolongado para los cirujanos y supone costes considerablemente mayores para lospacientes 7,8. Para el colangiocarcinoma hilar tipo I de bismuto, la resección radical asistida por robot demuestra ventajas notables en precisión y mínima invasividad, aunque su adopción generalizada sigue limitada por desafíos técnicos y barreraseconómicas 9,10. En centros médicos con experiencia, este enfoque puede considerarse una opción segura y factible.
Este estudio tiene como objetivo demostrar la técnica de resección radical asistida por robot paso a paso para el colangiocarcinoma hilar tipo I de bismuto. En resumen, este protocolo es más adecuado para la enfermedad en fase temprana (Bismuto I) y requiere un equipo experimentado en cirugía robótica hepatobiliar.
Características del paciente
Un paciente masculino de 65 años fue ingresado el 22 de febrero de 2025, presentándose con "orina oscura durante 10 días, acompañada de ictericia de la piel y esclerótica y dolor abdominal superior durante 3 días." Las investigaciones de laboratorio revelaron: bilirrubina total 275 μmol/L y CA19-9 262,0 U/mL. Resonancia magnética La colangiopancreatografía (MRCP) demostró una masa irregular de tejido blando en el conducto biliar común proximal (CBD), con dilatación del sistema biliar aguas arriba. Se visualizó un nódulo irregular de tejidos blandos, de aproximadamente 27 mm x 17 mm x 13 mm, en el CBD proximal, causando la oclusión luminal correspondiente (Figura 1 y Vídeo 1). La tomografía computarizada abdominal sin contraste y con contraste mostró lesiones de tejidos blandos en el conducto biliar común, el conducto hepático común (CHD) y el conducto quístico, asociadas a la dilatación de los conductos biliares aguas arriba, sugestivos de posible colangiocarcinoma (Figura 2 y Vídeo 2). Las paredes del conducto biliar común (específicamente los segmentos supraduodenal y retroduodenal) y el conducto hepático común estaban heterogéneamente engrosadas, con un nódulo de tejido blando localizado que medía aproximadamente 26 mm x 17 mm en sección transversal. Se observaron ganglios linfáticos agrandados en la porta hepatis, siendo el mayor de unos 11 mm de diámetro en eje corto. La evaluación exhaustiva llevó a un diagnóstico de colangiocarcinoma (Bismuto Tipo I), clínicamente estadado como cT1N0M0 IA.
Tras el ingreso, inicialmente se realizó colangiodrenaje transhepático percutáneo (PTCD) para la descompresión biliar. Una semana después, el paciente fue sometido a una "resección radical asistida por robot por colangiocarcinoma hilar" bajo anestesia general con intubación endotraqueal.