La inserción de la sonda nasogástrica (ONG) es un procedimiento de enfermería de alta frecuencia y sigue siendo una de las fuentes más comunes de eventos adversos prevenibles relacionados con la terapia enteral en pacientesadultos 1,2. La colocación errónea del tubo en el tracto respiratorio o una colocación gástrica inadecuada pueden provocar complicaciones graves, incluyendo neumotórax, neumonía por aspiración y un inicio tardío o inseguro de la nutriciónenteral 1,2,3. Por esta razón, la verificación precisa y oportuna de la posición de la sonda es un componente fundamental para la seguridad del paciente y la toma de decisiones clínicas en entornoshospitalarios 2,3.
La radiografía torácica es ampliamente reconocida como el estándar de referencia convencional para confirmar la colocación deNGT 2,3. Sin embargo, la dependencia de la confirmación radiográfica está asociada a limitaciones importantes, incluyendo la exposición a radiación ionizante, retrasos en el inicio de la alimentación, aumento de la carga de trabajo y dependencia de la disponibilidad logística de servicios deimagen 3,4. Estas limitaciones son especialmente relevantes en pacientes críticos, poblaciones nutricionalmente vulnerables y contextos donde se requieren inserciones o verificaciones repetidasde la trompa 3,4. En consecuencia, ha habido un interés creciente en métodos no radiológicos junto al paciente que puedan apoyar procesos de verificación más seguros yeficientes 5,6,7,8.
La ecografía en el punto de atención (PoCUS) ha surgido como una técnica prometedora para la guía y verificación de colocación deNGT 5,6,7,8,9,10. El objetivo general de este método es proporcionar una visualización en tiempo real junto a la cama de la trayectoria del tubo a través del esófago y su posición dentro del estómago, reduciendo así el riesgo de desplazamiento respiratorio y minimizando los retrasos en la atención clínica 5,6. La ecografía permite una evaluación anatómica directa en lugar de depender de señales fisiológicas indirectas, alineándose con las recomendaciones contemporáneas de seguridad del paciente que desincentivan la auscultación y las pruebas de insuflación aérea a ciegas debido a su baja precisióndiagnóstica 3.
La justificación del desarrollo y uso de la ecografía en este contexto se apoya en un creciente cuerpo de evidencia que demuestra su viabilidad, seguridad y precisión diagnóstica en diferentes entornos clínicos, incluyendo unidades de cuidados intensivos, servicios de urgencias y salasgenerales 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14. Es importante destacar que varios estudios han demostrado que las enfermeras, tras una formación estructurada, pueden realizar PoCUS para la verificación de NGT con una precisión comparable a la de los médicos14, 15 y 16. Esto apoya la integración de la ecografía en la práctica avanzada de enfermería y refuerza su papel como extensión de la evaluación clínica sistemática en lugar de sustituto del juicio profesional 5,14.
En comparación con otras técnicas al lado del paciente, la ecografía ofrece varias ventajas 3,17,18. A diferencia de la auscultación o la prueba de pH de aspiración gástrica, la ecografía permite visualizar el tubo dentro del esófago y el ántra gástrico, reduciendo la falsa seguridad asociada con métodosindirectos 3,17,18. A diferencia de la radiografía, PoCUS es libre de radiación, es repetible y está disponible inmediatamente en la cabecera, facilitando una iniciación más temprana de la nutrición enteral y decisiones clínicas másoportunas 6,8,18. Las revisiones sistemáticas y los ensayos aleatorizados han informado de tiempos de verificación más cortos y una alta sensibilidad para la colocación gástrica cuando se utiliza la ecografía, especialmente cuando se combinan ventanas cervical yepigástrica 12,18,19.
Dentro de la literatura más amplia, la aplicación de PoCUS para la verificación de la NGT se alinea con el uso creciente de la ecografía para la evaluación al lado del paciente y la orientación procedimental en enfermería y atención multidisciplinar 5,6. Marcos como el modelo de Indicación–Adquisición–Interpretación–Toma de Decisiones (I-AIM) proporcionan un enfoque estructurado para integrar PoCUS en flujos de trabajo clínicos y se han aplicado con éxito a ecografías gástricas y otras aplicaciones en el punto de atención20. No obstante, la literatura también destaca una heterogeneidad significativa en las técnicas de escaneo, selección de sondas, criterios de interpretación y umbrales de decisión, lo que limita la reproducibilidad y la implementación másamplia 19,21.
Para cubrir estas carencias, el presente trabajo propone un protocolo estandarizado y dirigido por enfermeros para la colocación y verificación de los NGT guiados por ecografía. Este protocolo traduce la evidencia disponible en los pasosoperativos 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 14, detallando indicaciones, adquisición de imágenes, interpretación de signos ecográficos y toma de decisiones clínicas. Está destinado a pacientes adultos que requieren verificación en el lado del paciente y puede ser especialmente adecuado en entornos donde la confirmación radiográfica se retrasa, se anticipa la verificación repetida o se debe minimizar la exposición a la radiación. Sin embargo, el método puede ser menos adecuado en pacientes con obesidad grave, alteraciones anatómicas postoperatorias extensas o exceso de gases intestinales, donde las ventanas de ecografía son subóptimas y pueden requerirse métodos adicionalesde confirmación 22,23.
Al definir claramente su alcance, indicaciones, ventajas y limitaciones, este protocolo pretende apoyar a clínicos e instituciones en la determinación de si la ecografía es adecuada para su aplicación clínica específica, al tiempo que refuerza la seguridad del paciente y la práctica de enfermería basada en la evidencia 2,5.