El síndrome de dificultad respiratoria neonatal (SDRN) es una causa importante de insuficiencia respiratoria y mortalidad neonatal temprana, especialmente en recién nacidos prematuros1. La afección está provocada principalmente por la deficiencia de surfactante pulmonar y la inmadurez estructural del pulmón2, y su incidencia sigue siendo alta a pesar de los avances en la atención perinatal y las estrategias de soporte respiratorio3. Aunque la terapia de reemplazo de surfactante pulmonar y la ventilación no invasiva han mejorado la supervivencia en lactantes con muy bajo peso al nacer4, el SDRN continúa representando una carga sustancial a corto y largo plazo. En la fase aguda, son comunes la hipoxemia grave y la acidosis, mientras que el colapso alveolar persistente y la lesión inflamatoria pueden contribuir a complicaciones posteriores, incluyendo displasia broncopulmonar y alteraciones del neurodesarrollo5. Por lo tanto, la identificación precisa y la estratificación de la gravedad durante las primeras 24 horas posteriores al nacimiento son fundamentales para mejorar los resultados y guiar un manejo individualizado6.
La evaluación tradicional del SDIR se basa en signos clínicos, análisis de gases en sangre arterial y radiografía de tórax. Sin embargo, estos métodos presentan limitaciones importantes en la práctica de cuidados intensivos neonatales. El análisis de gases en sangre arterial es invasivo, y el muestreo repetido puede aumentar el riesgo de anemia e infección en neonatos vulnerables7. La radiografía de tórax sigue siendo ampliamente utilizada, pero los hallazgos radiológicos pueden no sincronizarse completamente con la deterioración clínica temprana, y la exposición repetida genera preocupaciones sobre la radiación acumulada, especialmente en bebés prematuros. Además, la radiografía es un método de imagen estático y no puede proporcionar un monitoreo dinámico en la cabecera del paciente que permita ajustes rápidos del soporte respiratorio ni determinar el momento adecuado para la administración de surfactante8. Estas limitaciones evidencian la necesidad clara de una vía de evaluación no invasiva, repetible y dinámica en la cabecera del paciente.
La ecografía pulmonar en la cama del paciente (LUS) ha surgido como una herramienta eficaz para la evaluación respiratoria neonatal porque puede detectar la pérdida de aeración pulmonar, el síndrome intersticial, la consolidación y las anomalías de la línea pleural con alta sensibilidad y especificidad9. La puntuación estandarizada mediante ecografía pulmonar permite además una evaluación semicuantitativa de la gravedad de la lesión pulmonar y un seguimiento dinámico de la respuesta al tratamiento10. Al mismo tiempo, la ecografía craneal (CrUS) desempeña un papel esencial en el monitoreo del estado cerebral en neonatos prematuros y gravemente enfermos. La disfunción respiratoria puede alterar la autorregulación cerebral mediante hipoxemia, hipercapnia e inestabilidad hemodinámica, aumentando así el riesgo de fluctuaciones de la presión intracraneal y de hemorragia intraventricular11. La CrUS basada en Doppler puede proporcionar información en tiempo real sobre los parámetros del flujo sanguíneo cerebral, incluyendo el índice de resistencia (RI) y el índice de pulsatilidad (PI), además de permitir la evaluación en la cama del paciente de la morfología ventricular12.
Sin embargo, las evaluaciones ecográficas pulmonar y cerebral a menudo se realizan por separado en la práctica habitual, lo que limita la interpretación temprana del riesgo integrado en neonatos con dificultad respiratoria13. Un marco combinado que vincule la gravedad estructural pulmonar con la respuesta hemodinámica cerebral podría proporcionar una evaluación más útil clínicamente y fisiológicamente completa de la progresión temprana de la SDNR14. Para mejorar la reproducibilidad y la transferibilidad clínica, el presente estudio aplica un protocolo predefinido de evaluación simultánea a la cabecera del paciente con puntos fijos de tiempo de examen (dentro de las 6 h, 24 h y 72 h), una salida estandarizada de puntuación ecográfica y una evaluación unificada del riesgo orientada a resultados. Por lo tanto, este estudio propone un modelo de estratificación en dos ejes que integra la puntuación de gravedad en ecografía pulmonar con parámetros Doppler craneal, y examina si este enfoque combinado mejora la identificación temprana y la evaluación de la gravedad de la SDNR. Específicamente, el estudio evalúa las correlaciones entre la puntuación de ecografía pulmonar neonatal (nLUS) y los índices Doppler cerebrales, y analiza el valor predictivo del modelo combinado respecto a la administración de surfactante y la escalada a ventilación mecánica invasiva. A través de un monitoreo dinámico a la cabecera del paciente, este trabajo tiene como objetivo proporcionar una vía práctica y clínicamente aplicable para la estratificación temprana del riesgo y el manejo preciso en neonatos con dificultad respiratoria.