Los pliegues epicanthales son características anatómicas medias del ángulo canthal comunes en poblaciones asiáticas orientales y representan un aspecto importante a considerar en la cirugía de párpados asiáticos1. Estudios previos han reportado una alta prevalencia de pliegues epicanthales entre poblaciones asiáticas orientales y han evaluado los resultados cosméticos postoperatorios tras la epicanthoplastia2. Este pliegue puede acortar visualmente la fisura palpebral horizontal, aumentar la distancia intercanthal percibida y ocultar la carúncula lagrimal o el contorno canthal medial. Se realiza una canthoplastia modificada en forma de V con colgajo oculto para mejorar la morfología del ángulo canthal medial, pero la regresión del ángulo canthal medial postoperatorio puede reducir la durabilidad de la corrección inicial3. Dado que incluso pequeños cambios en la posición del ángulo canthal medial pueden afectar la satisfacción estética, la medición reproducible de la regresión postoperatoria y de los factores intraoperatorios asociados a dicha regresión es clínicamente importante.
Estudios previos sobre la epicanoplastia han abordado principalmente el diseño del colgajo, el ocultamiento de la cicatriz y la optimización de la cicatriz posoperatoria4,5. Estos perfeccionamientos son importantes, pero no explican completamente por qué algunos pacientes experimentan una regresión tardía del ángulo canthal medial durante la remodelación cicatricial. Estudios recientes sobre resultados oftálmicos y síntesis de evidencia han enfatizado aún más la importancia de imágenes estandarizadas, puntos finales cuantitativos y métodos reproducibles de estratificación de riesgos para evaluar la estabilidad quirúrgica y predecir los resultados posoperatorios6. Estudios recientes en la evaluación de resultados oftálmicos han destacado la importancia de imágenes estandarizadas, mediciones cuantitativas y marcos de evaluación reproducibles para mejorar la objetividad y comparabilidad de la evaluación de resultados quirúrgicos7,8,9. Estos enfoques proporcionan una base metodológica para desarrollar protocolos de evaluación quirúrgica más reproducibles. En este contexto, el brazo anterior del MCT puede considerarse un soporte estructural profundo que puede medirse y modificarse intraoperatoriamente, en lugar de un detalle técnico implícito dejado únicamente a la experiencia del cirujano10,11.
La técnica modificada del colgajo oculto en forma de V combina la colocación de incisiones ocultas con la reconstrucción de la curvatura canthal medial, en concordancia con enfoques anatómicos recientes que buscan restaurar la configuración del ángulo canthal medial12. La principal contribución metodológica del presente protocolo es la secuencia de mediciones intraoperatorias utilizada para cuantificar el soporte profundo, incluyendo la identificación del borde anterior del ligamento canthal medial, tracción estandarizada, medición de L, θ y P, y documentación del plano de fijación y la tensión del punto de sutura (Figura 1). El modelo predictivo representa una aplicación secundaria de estas mediciones reproducibles, más que el enfoque principal del protocolo. La estandarización de estos pasos podría reducir la variabilidad entre cirujanos y permitir analizar la regresión posoperatoria en relación con parámetros intraoperatorios medibles13.
Por lo tanto, este estudio fue diseñado para estandarizar la cuantificación intraoperatoria del plegamiento del ligamento medial canto tendinoso anterior durante la cantoplastia con colgajo oculto en V modificada y para examinar cómo estas mediciones se relacionan con la regresión del ángulo cantal medial a los 6 meses. El protocolo vincula los pasos del procedimiento, las definiciones de las mediciones, la evaluación postoperatoria basada en imágenes y la validación del modelo interno, proporcionando un flujo de trabajo estructurado que puede reproducirse y evaluarse más ampliamente en diferentes entornos quirúrgicos.