El enfoque híbrido asistido por robot toracoscópico y transcervical descrito aquí amplía la aplicación de la cirugía mínimamente invasiva a pacientes seleccionados con bocados tiroideos substernales masivos que de otro modo se considerarían candidatos a esternotomía. El objetivo principal del componente torácico asistido por robot no es la resección tiroidea en sí, sino la movilización circunferencial controlada de la extensión tiroidea mediastínica bajo visualización directa antes de la extracción por vía transcervical. Esta estrategia permite identificar y preservar estructuras mediastínicas críticas, incluidos los vasos braquiocefálicos, la vena ácigos, la tráquea, el esófago, el nervio vago, el nervio frénico y el nervio laríngeo recurrente, minimizando al mismo tiempo la tracción ciega a través de la entrada torácica. Aunque la mayoría de los bocados substernales pueden extirparse mediante una incisión transcervical, varios factores predicen la necesidad de un enfoque transesternal o transtorácico, incluida la extensión radiográfica por debajo del arco aórtico o por detrás de la tráquea, cirugía de revisión y anatomía cervical desfavorable, como longitud corta, extensión limitada o índice de masa corporal (IMC) elevado3,20,21. Este informe respalda la viabilidad de esta técnica que reduce la morbilidad en tales casos y su extensión tanto a los espacios mediastínicos anterior como posterior.
Varios principios técnicos son fundamentales para la ejecución exitosa de este método. La revisión cuidadosa de las imágenes de sección transversal antes de la cirugía es esencial para la planificación operatoria, incluida la evaluación de la relación entre la tiroides y los principales vasos mediastínicos, la vía aérea y el esófago. Durante la disección robótica, mantener el plano avascular verdadero de la cápsula facilita la movilización circunferencial progresiva, minimizando al mismo tiempo el sangrado y protegiendo las estructuras neurovasculares adyacentes. La identificación temprana de los nervios vago y frénico, seguida de su preservación meticulosa durante toda la disección, proporciona una orientación anatómica adicional y reduce el riesgo de lesión nerviosa. Igualmente importante es evitar la tracción cervical excesiva antes de completar la movilización mediastínica, ya que una tracción inferior ciega podría aumentar el riesgo de lesión vascular o del nervio laríngeo recurrente. Si no se puede desarrollar de forma segura el plano capsular, si la visualización resulta inadecuada o si existe sospecha de invasión vascular o hemorragia incontrolada, se debe realizar de inmediato una conversión a esternotomía o toracotomía, en lugar de continuar con la disección mínimamente invasiva.
La reproducibilidad de esta técnica depende de la selección adecuada de pacientes y de la experiencia multidisciplinaria. Los candidatos deben someterse a una tomografía computarizada con contraste de alta resolución para definir el grado de afectación mediastínica e identificar características radiográficas sugerentes de enfermedad invasiva. Una cirugía cervical o torácica previa, una fibrosis mediastínica densa, una enfermedad tiroidea inflamatoria o un envolvimiento vascular extenso pueden aumentar significativamente la dificultad técnica y deben considerarse contraindicaciones relativas. Asimismo, la implementación exitosa requiere una colaboración coordinada entre cirujanos familiarizados con la anatomía mediastínica robótica, la ventilación de un solo pulmón y el manejo de complicaciones vasculares torácicas importantes. Las instituciones sin experiencia establecida en procedimientos torácicos robóticos deben actuar con precaución al adoptar esta técnica.
El presente informe amplía la limitada literatura que describe la cirugía toracoscópica combinada con asistencia videoquirúrgica y robótica en tiroidectomía subesternal9,12,13,14,15,16,17,18,19. Este informe técnico demuestra la aplicación exitosa tanto en la extensión mediastínica posterior como en cirugía de revisión tiroidea, dos escenarios tradicionalmente asociados con una mayor complejidad operatoria. A diferencia de los enfoques híbridos con asistencia videoquirúrgica descritos previamente, la visualización tridimensional de alta definición y el control mecánico superior mediante muñecas articuladas de los instrumentos facilitan una disección precisa alrededor de estructuras neurovasculares mediastínicas confinadas. No obstante, este estudio tiene limitaciones debido al reducido número de pacientes y a la ausencia de resultados comparativos. Aunque ambos pacientes evitaron la esternotomía y tuvieron recuperaciones sin complicaciones, se necesitan estudios prospectivos más amplios para definir los criterios de selección de pacientes, los resultados perioperatorios, la relación costo-efectividad, las curvas de aprendizaje y los resultados funcionales a largo plazo en comparación con la cirugía transcervical convencional y los enfoques transtorácicos abiertos.
Las investigaciones futuras deben evaluar esta técnica híbrida en cohortes más grandes y multicéntricas, con reporte estandarizado del tiempo operatorio, pérdida sanguínea, tasas de conversión, complicaciones, dolor posoperatorio, duración de la estancia hospitalaria y resultados sobre la calidad de vida informados por el paciente5,20,22. Los estudios comparativos frente a la esternotomía convencional y las técnicas toracoscópicas asistidas por video serán particularmente valiosos para determinar si esta técnica se traduce en un beneficio clínico medible. Este informe presenta varias limitaciones adicionales, como el tamaño pequeño de la muestra, la experiencia en un solo centro y el diseño retrospectivo. Aunque la cirugía robótica requiere equipo especializado y entrenamiento, la experiencia en esta tecnología se está expandiendo rápidamente en Estados Unidos23. Además, las técnicas robóticas ya han establecido precedentes, aunque controvertidos, en cirugía tiroidea, incluyendo abordajes transorales, transaxilares y retroauriculares. Esta familiaridad existente con las plataformas robóticas debería facilitar la adopción de esta aplicación ampliada. A medida que la cirugía torácica robótica continúe expandiéndose, este enfoque híbrido podría ofrecer una alternativa mínimamente invasiva y reproducible para pacientes cuidadosamente seleccionados con enfermedad tiroidea subesternal compleja, evitando así la morbilidad asociada con la división esquelética torácica.