Las proteínas de unión al hielo (IBPs), incluyendo las proteínas anticongelantes, proteínas estructurantes del hielo, proteínas de histéresis térmica y proteínas inhibidoras de la recristalización del hielo, se encuentran en organismos adaptados al frío y los protegen de lesiones por congelación mediante la interacción con cristales de hielo. Las IBPs se hallan en una variedad de organismos, incluyendo peces1, plantas2, 3, artrópodos4, 5, hongos6 y bacterias7. Las IBPs se adsorben a las superficies de los cristales de hielo y evitan que las moléculas de agua se incorporen a la red cristalina del hielo en los lugares donde se han adsorbido las IBPs. El hielo que crece sobre la superficie del cristal entre las IBPs adsorbidas desarrolla una alta curvatura que reduce la temperatura a la cual crecen los cristales de hielo, un fenómeno conocido como efecto Gibbs-Thomson. Esta depresión crea una brecha (histéresis térmica, TH) entre el punto de fusión y el punto de congelación fuera del equilibrio, dentro de la cual el crecimiento del hielo se detiene8-10, véase Figura 1. Una de las herramientas principales utilizadas en la investigación de IBPs es el osmómetro de nanolitros, que facilita la medición de la actividad de TH en soluciones de IBPs. Los osmómetros de nanolitros, como el instrumento Clifton (Clifton Technical Physics, Hartford, NY) y el instrumento Otago (Otago Osmometers, Dunedin, Nueva Zelanda), fueron diseñados para medir la osmolaridad de una solución midiendo la depresión del punto de fusión de gotas con volúmenes del orden de los nanolitros. Estos dispositivos se utilizaron para medir las osmolaridades de muestras biológicas, como las lágrimas11, y se descubrió que eran útiles en la investigación de IBPs. El control manual de estos osmómetros de nanolitros limitaba las posibilidades experimentales. No era posible controlar de forma fiable los cambios en la velocidad de temperatura, el rango térmico del instrumento Clifton estaba limitado a 4.000 mOsmol (aproximadamente -7,5 °C), y la grabación de la temperatura en función del tiempo no era una opción disponible en estos instrumentos.
Diseñamos un sistema personalizado de osmómetro de nanolitros controlado por computadora utilizando una plataforma LabVIEW (National Instruments). La platina fría, descrita previamente9, 10, contiene un bloque metálico a través del cual circula agua, actuando así como un disipador de calor, véase Figura 2. A este bloque van fijados enfriadores termoeléctricos que pueden ser accionados mediante un controlador de temperatura comercial que se puede manejar a través de módulos LabVIEW, véase Figura 3. Se proporcionan más detalles a continuación. La principal ventaja de este sistema es su control de temperatura sensible, véase Figura 4. El control automatizado de la temperatura permite coordinar una rampa de temperatura fija con una salida de microscopía de video que contiene detalles experimentales adicionales.
Para estudiar la dependencia temporal de la actividad TH, probamos una IBP hipercativa de 58 kDa procedente de la bacteria antártica Marinomonas primoryensis (MpIBP)12. Esta proteína fue marcada con proteínas fluorescentes verdes mejoradas (eGFP) en un constructo desarrollado por el grupo de Peter Davies (Universidad de Queens)10. Demostramos que el perfil de cambio de temperatura afectaba la actividad TH. Un excelente control sobre el perfil de temperatura en estos experimentos mejoró significativamente las mediciones TH. El osmómetro de nanolitros además nos permitió evaluar la inhibición de recristalización de las IBP5, 13. En general, la recristalización es un fenómeno en el cual los cristales grandes crecen a expensas de los cristales más pequeños. Las IBP inhiben eficazmente la recristalización, incluso a bajas concentraciones14, 15. Utilizamos nuestro osmómetro controlado mediante LabVIEW para seguir cuantitativamente la recristalización del hielo y para mantener una fracción constante de hielo mediante un análisis en tiempo real simultáneo de las imágenes y retroalimentación de temperatura procedente de la cámara de muestra13. Los cálculos en tiempo real ofrecen opciones adicionales de control durante un procedimiento experimental. Se desarrolló una platina para microscopio invertido para acomodar dispositivos microfluídicos con control de temperatura, los cuales serán descritos en otro lugar16.
El sistema de platina fría
El conjunto del platillo frío (Figura 2) consta de un conjunto de enfriadores termoeléctricos que enfrían una placa de cobre. El calor se elimina del platillo haciendo circular agua fría a través de un compartimento cerrado situado debajo de los enfriadores termoeléctricos. Un orificio de 4 mm de diámetro en el centro de la placa de cobre sirve como ventana de observación. Se perforó un orificio plano de 1 mm de diámetro para alojar el termistor. Un disco de cobre fabricado a medida (7 mm de diámetro) con varios orificios (500 μm de diámetro) se colocó sobre la placa de cobre y se alineó con la ventana de observación. Se bombeó aire a un caudal de 35 ml/seg y se secó utilizando Drierite (W.A. Hammond). El aire seco se utilizó para garantizar un ambiente seco en el platillo de enfriamiento. El platillo se conectó mediante un conector de 9 pines a un controlador de temperatura (Modelo 3040 o 3150, Newport Corporation, Irvine, California, EE. UU.). El controlador de temperatura se conectó mediante un cable a una tarjeta GPIB-PCI de computadora (National Instruments, Austin, Texas, EE. UU.).