1. Mecanismos potenciales para CIPN
El patomecanismo del CIPN es complejo y está asociado con disfunción mitocondrial inducida por fármacos quimioterapéuticos, estrés oxidativo, anomalías del sistema inmunitario, desregulación de los canales iónicos, daño neuronal del ganglio dorsal (DRG) y alteración del citoesqueletoneuronal 2,30,31,32,33,34,35,36,37. 38,39,40,41,42. La Tabla 1 ofrece una visión general de los mecanismos patógenos específicos implicados en el CIPN.
- Disfunción mitocondrial y estrés oxidativo
Los agentes quimioterapéuticos inducen alteraciones morfológicas mitocondriales, alteraciones bioenergéticas y una producción excesiva de ROS, lo que conduce a daños estructurales mitocondriales, deterioro funcional y estrésoxidativo 12,43. Estos eventos activan las células inmunitarias, elevan los niveles de citocinas proinflamatorias y desencadenan vías de señalización inflamatoria, contribuyendo finalmente al desarrollo de la CIPN. Específicamente, los agentes quimioterapéuticos a base de platino forman aductos de ADN platino que se acumulan en la DRG, donde se unen al ADN nuclear (ADNn) y al ADN mitocondrial (ADNmt). Esto promueve la reticulación, altera la estructura y síntesis del ADN nuclear, induce daño al ADN/mitocondrial, mejora la producción de ROS, activa los canales relacionados con los receptores de lesión e induce la apoptosis neuronal. También hay evidencia de que la OXA induce dolor neuropático activando astrocitos y regulando al alza las citocinas proinflamatorias en la vía de la proteína quinasa activada por mitógenos (MAPK).
Además de los compuestos a base de platino, otros agentes quimioterapéuticos pueden afectar la integridad mitocondrial mediante diversos mecanismos. El paclitaxel interfiere tanto con el transporte axonal como mitocondrial, lo que conduce a la apertura del poro de transición de permeabilidad mitocondrial (mPTP). Este evento provoca la pérdida del potencial de la membrana mitocondrial, la generación excesiva de ROS, el agotamiento de ATP, el derrame de calcio y la hinchazón mitocondrial. El bortezomib, por otro lado, inhibe la actividad del proteasoma y altera la homeostasis de proteínas celulares, induciendo así daños estructurales mitocondriales y deterioro funcional. Estas alteraciones se manifiestan como inflamación y vacuolización mitocondrial, desregulación del calcio, supresión de la cadena respiratoria, disminución de la producción de ATP y acumulación de ROS. Además, la vincristina (VCR) inhibe la polimerización de microtúbulos, lo que compromete el transporte mitocondrial a lo largo de los axones y, posteriormente, conduce a una reducción del potencial membranario, alteración de la homeostasis del calcio y excitabilidad neuronal anormal. En conjunto, estos agentes ponen de manifiesto el papel central de la disfunción mitocondrial en los efectos neurotóxicos de los fármacos quimioterapéuticos 41,44,45,46,47.
De manera similar, la disfunción mitocondrial actúa como regulador central de la señalización proinflamatoria, mientras que la inflamación, a su vez, agrava el daño mitocondrial, creando así un círculo vicioso deneurotoxicidad 30,31. Cabe destacar que los ROS generados durante este proceso activan directamente el canal iónico sensible a la redox, TRPA1, induciendo la entrada de calcio, hiperexcitabilidad neuronal y síntomas característicos asociados al CIPN, como el frío y la alodinia mecánica. Así, el estrés oxidativo actúa como un nexo clave que vincula el daño mitocondrial, la activación de TRPA1 y la patogénesis de CIPN. La Figura 1 ilustra los mecanismos por los cuales la disfunción mitocondrial y el estrés oxidativo contribuyen al desarrollo del CIPN.
- Anomalías en el sistema inmunitario
- Interacciones neuroinmunes
Las interacciones neuroinmunes desempeñan un papel crucial en el desarrollo y la persistencia del CIPN. Cada vez hay más evidencias que sugiere que la comunicación entre los sistemas nervioso e inmunitario contribuye significativamente a su patogénesis. Los agentes quimioterapéuticos inducen estrés celular y daño axonal, lo que conduce a la liberación de patrones moleculares asociados al daño (DAMPs) que activan la señalización del receptor tipo Toll-like 4 (TLR4) en macrófagos y células gliales. Esta activación promueve la polarización de los macrófagos M1 y la secreción de quimiocinas como CCL2 y CXCL10, que reclutan linfocitos T CD4+ y CD8+ y células B en la DRG, mientras reducen el número de células Tantiinflamatorias 48,49,50,51. Aunque los neutrófilos son altamente susceptibles a los efectos citotóxicos de la quimioterapia, que conducen a neutropenia sistémica, varios estudios han reportado un aumento de la activación e infiltración de neutrófilos en el sistema nervioso periférico y la DRG durante la neuropatía inducida porquimioterapia 32. Los mastocitos (MC) regulan además las respuestas proinflamatorias reclutando células inmunitarias y liberando una variedad de citocinas inflamatorias. Además, las citocinas proinflamatorias pueden suprimir la actividad de las células natural killer (NK), agravando la neuroinflamación y el estrés oxidativo y, por tanto, promoviendo la progresión delCIPN 52.
Los agentes quimioterapéuticos también pueden alterar la expresión de genes asociados a funciones inmunitarias y neuronales en las neuronas sensoriales. Por ejemplo, el VCR regula al alza la expresión del factor de transcripción activador 3 (Atf3) y la neurotensina (Nts), modulando así la liberación de quimiocinas y promoviendo el reclutamiento de células inmunitarias en el DRG, que a su vez influye en la respuesta neuroinflamatoria. La OXA regula la expresión de la prostaglandina-H2 D-isomerasa (Ptgds) y del gen 1 del pequeño ARN nucleolar del huésped (Snhg1), que están implicados en la síntesis de mediadores inflamatorios y la modulación de la plasticidad neuronal, afectando así la excitabilidad neuronal y la transmisión de señales de dolor. En cambio, el cisplatino (CDDP) altera la expresión de lipocalina-2 (Lcn2) y la homeocaja 2 del dedo de zinc (Zfhx2), alterando la homeostasis metabólica neuronal y la regulación transcripcional, y en consecuencia promoviendo la neuroinflamación y la disfunciónneuronal 53. Colectivamente, la desregulación de estos perfiles de expresión génica bajo el estrés quimioterapéutico revela la compleja interacción entre la lesión neuronal y la activación inmunitaria durante la patogénesis de la NPI.
Además, TRPA1 se expresa no solo en neuronas sensoriales, sino también en células inmunitarias como macrófagos y MCs, donde media la liberación de citocinas proinflamatorias. Esta expresión dual neuronal e inmunitaria de TRPA1 puede servir como un vínculo molecular clave que impulsa la diafonía neuroinmune y la inflamación subyacente al CIPN.
- Exacerbación de la neuroinflamación
Los agentes quimioterapéuticos modulan la activación y la secreción de mediadores inmunitarios de las células gliales satélite (SGC) en la DRG, la microglía y los astrocitos en la médula espinal, y las células de Schwann en losaxones 54. La activación de las células inmunitarias aumenta los niveles de citocinas proinflamatorias, como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), la interleucina-1 beta (IL-1β), la interleucina-6 (IL-6), la interleucina-8 (IL-8), la interleucina-20 (IL-20), que promueven la neuroinflamación y la sensibilización neuronal; Por el contrario, la expresión de citocinas antiinflamatorias como la interleucina-10 (IL-10) e interleucina-4 (IL-4) se suprime, lo que dificulta la resolución de la inflamación. Paralelamente, quimiocinas como CCL2, CXCL1, CXCL12, CX3CL1 y CCL3 contribuyen al reclutamiento de células inmunitarias y a las interacciones glial-neuronal. Estos cambios activan colectivamente vías clave de señalización inflamatoria, como MAPK y el factor nuclear kappa-potenciador de la cadena ligera de células B activadas (NF-κB), que aumentan aún más la producción de citocinas y la hiperexcitabilidadneuronal 54,55,56,57,58,59. La Figura 2 ilustra los mecanismos por los cuales la desregulación del sistema inmunitario induce la CIPN.
Es importante destacar que estudios recientes han demostrado que TRPA1 actúa como un efector y amplificador crítico aguas abajo de estas cascadas inflamatorias. Las citocinas proinflamatorias y los mediadores oxidativos pueden sensibilizar o activar directamente los canales TRPA1 en neuronas sensoriales, vinculando así la neuroinflamación con una mayor excitabilidad neuronal y la hipersensibilidad al dolor en CIPN60,61.
- Desregulación de los canales iónicos
- Canales de potasio
Los agentes quimioterapéuticos inducen una respuesta neuroinflamatoria, que conduce a la expresión aberrante de los canales Kir4.1, lo que promueve la activación de los SGC, la regulación al alza de la proteína del ácido fibrilar glial (GFAP) y la liberación de citocinas proinflamatorias (por ejemplo, TNF-α e IL-6). Esto agrava la excitabilidad de las neuronas DRG e induce la CIPN33.
- Canales TRP
Los canales TRP están implicados en la respuesta inflamatoria y el dolor neuropático asociados con el CIPN y pueden activarse por el estrés oxidativo inducido por la quimioterapia. Entre ellos, el canal TRPA1, predominantemente localizado en neuronas sensoriales, media la inflamación neurogénica liberando neuropéptidos como el péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP) y la sustancia P (SP), que favorecen el reclutamiento de células inmunitarias en los sitios de lesión. Mientras tanto, TRPA1 también se expresa en células gliales e inmunes, donde su activación estimula la liberación de citocinas y quimiocinas proinflamatorias, potenciando aún más el reclutamiento de células inmunitarias y amplificando la respuesta inflamatoria. En conjunto, TRPA1 actúa como un puente crucial entre los sistemas nervioso e inmunitario, contribuyendo al aumento de la inflamación y la hipersensibilidad neuronal en CIPN. Por lo tanto, el antagonismo de TRPA1 puede aliviar el dolor mediante una modulación neuroinmune dual al inhibir la liberación de CGRP y SP, reducir la inflamación neurogénica y el reclutamiento de células inmunitarias, y disminuir los niveles62 de citocinas proinflamatorias.
Singh et al. informaron que el tratamiento con OXA aumentó la coexpresión del potencial receptor transitorio vaniloide 1 (TRPV1) y del potencial receptor transitorio M8 (TRPM8) con TRPA1 en los DRGs de ratas, lo que llevó a un aumento del comportamiento neuropático del dolor. Cabe destacar que TRPA1 y TRPV1 comparten diafonía funcional en la señalización del dolor inducida por quimioterapia; sin embargo, las aplicaciones clínicas actuales se centran principalmente en el agonista de TRPV1 capsaicina, que alivia el dolor neuropático al desensibilizar los nociceptores34 que expresan TRPV1. Esto proporciona información para el desarrollo futuro de estrategias analgésicas dirigidas a TRPA1. En conjunto, TRPA1 actúa como un integrador fundamental del estrés oxidativo, la activación inmunitaria y la señalización del dolor, convirtiéndose en un objetivo prometedor tanto para terapias analgésicas como antiinflamatorias en CIPN.
- Lesión neuronal de DRG
- Daño neuronal directo
La DRG es el principal sitio afectado por la CIPN, pero los mecanismos de daño neuronal difieren entre agentes quimioterapéuticos. La Figura 3 muestra las vías distintas implicadas en la lesión neuronal de la DRG inducida por varios fármacos. Por ejemplo, el PTX promueve la infiltración de macrófagos en la DRG, lo que posteriormente reduce el número de fibras nerviosas intraepidérmicas (IENFs) y acelera la progresión de laCIPN 35. Los agentes basados en platino se acumulan en las neuronas DRG, causando disfunción mitocondrial, una generación excesiva de ROS y apoptosis neuronal. La talidomida puede inducir directamente daño neuronal por DRG. Además, varios agentes quimioterapéuticos alteran la expresión y función de los canales iónicos de sodio, potasio y calcio, lo que conduce a la hiperexcitabilidadneuronal 36,37. La alteración de las estructuras microtubulares en la DRG dificulta aún más el transporte axonal y desencadena la degeneración walleriana, lo que finalmente resulta en pérdida de fibras nerviosas y transmisión neuronaldeteriorada 38.
- Daño inmune mediado indirectamente
Además de la toxicidad neuronal directa, los agentes quimioterapéuticos pueden dañar indirectamente las neuronas de la DRG mediante la activación de la señalización inmunitaria innata. El daño celular causado por estos agentes libera DAMPs, que a su vez activan receptores de reconocimiento de patrones (PRR) como TLR4 y el receptor para los productos finales de glicación avanzada (RAGE). La activación de estos receptores induce cascadas neuroinflamatorias, amplifica la excitabilidad neuronal y agrava el dolorneuropático 39. En conjunto, estos hallazgos sugieren que los agentes quimioterapéuticos inducen daño por DRG tanto a través de mecanismos citotóxicos directos como de vías inmunitarias mediadas indirectamente, contribuyendo así al inicio y progresión del CIPN.
- Alteración del citoesqueleto neuronal
Estudios previos han demostrado que la despolimerización de microtúbulos debilita directamente la integridad estructural de las neuronas y perjudica su capacidad de elongación axonal. El desensamblaje del citoesqueleto provoca irregularidades en la superficie neuronal, y estas alteraciones mecánicas pueden servir como características físicas distintivas del CIPN40. Otro estudio de Chine et al. fue el primero en demostrar que Hsp27 puede prevenir el CIPN protegiendo la estructura axonal. A diferencia de los mecanismos antiinflamatorios tradicionales, Hsp27 ejerce efectos neuroprotectores al regular las vías apoptóticas y mantener la estabilidad delcitoesqueleto 46.
Los alcaloides de Vinca (como la vincristina o VCR) se unen específicamente a los extremos de la β-tubulina, bloqueando la formación del husillo y el transporte axonal, lo que conduce a la despolimerización de microtúbulos y defectos en el crecimiento de la neurita40. En cambio, el paclitaxel estabiliza los microtúbulos y previene su despolimerización, interrumpiendo así la transmisión de señales eléctricas y el transporte mitocondrial dentro de los axones, lo que induce la desmielinización de las fibras nerviosasperiféricas 41. El bortezomib, a través de una vía no proteasómica, induce una polimerización excesiva de microtúbulos, inhibe la extensión de neuritas y desencadena la degeneraciónaxonal 42.
Estos fármacos conducen colectivamente a un deterioro del transporte axonal, apoptosis neuronal y pérdida de conducción neural, formando la base patológica central de la CIPN. Además, la activación de la vía de señalización RhoA/ROCK/LIMK/cofilina impide la remodelación de los filamentos de actina, inhibiendo aún más la regeneraciónaxonal 63. La alteración del citoesqueleto también interactúa con defectos de transporte mitocondrial y activación de calpaya, formando un ciclo vicioso de "estructura-energía-apoptosis" que acelera la progresión de CIPN64.
2. Mecanismos de CIPN asociados con TRPA1
TRPA1 es un canal catiónico no selectivo que suele existir como homotetramero en la membrana celular. Contiene seis segmentos transmembrana (S1-S6) característicos de los canales TRP. Entre estos, S1-S4 forman el dominio similar al sensor de voltaje (VSLD), mientras que S5 y S6 moldean el poro por el que pasan los iones. Estas regiones son esenciales para la activación del canal y su papel en la detección de estímulos dolorosos, térmicos yquímicos 65. La región N-terminal larga de TRPA1 contiene múltiples dominios de repetición anquirina (ARDs), que median interacciones con otras proteínas y contribuyen a la regulación del canal. Esta región también sirve como un sitio clave para la modulación por quinasas implicadas en la señalización deldolor 66,67. En el extremo C, el dominio tipo TRP se conecta con la región transmembrana y desempeña un papel central en el gating de canales. El movimiento de este dominio, junto con los reordenamientos de S5 y S6, subyace a la apertura de canales y al afluencia de Ca2+, que activa las vías de señalización aguas abajo implicadas en inflamación ydolor 68,69. En general, los ARD, las hélices transmembrana (S1-S6) y el dominio similar a TRP son las principales características estructurales que determinan la activación de TRPA1 y su papel en el dolor y la señalización inflamatoria. La Figura 4 ilustra los dominios estructurales clave de TRPA1 relevantes para su activación por agentes quimioterapéuticos, mientras que la Tabla 2 resume los mecanismos del CIPN asociados con TRPA1 61,62,70,71,72,73,74,75,76,77,78,79 ,80,81,82,83.
- Activación mediada por estrés oxidativo de TRPA1 en CIPN
- El estrés oxidativo es un factor importante tanto en la eficacia antitumoral como en la neurotoxicidad de los fármacos quimioterapéuticos84. TRPA1 funciona como un canal iónico sensible a redox y electrofílios que se activa bajo condiciones de estrés oxidativo elevado durante la quimioterapia. Los fosfolípidos oxidados (OxPAPCs) y otros electrofílicos derivados de especies reactivas de oxígeno (ROS) modifican covalentemente los residuos de cisteína en el dominio N-terminal de TRPA1, activando así el canal y promoviendo la entrada de calcio. Esta activación conduce a la liberación de neuropéptidos y mediadores inflamatorios como CGRP y SP, que median la transmisión anormal del dolor y la inflamación neurogénica en la patogénesisCIPN 61,70. Mientras tanto, la inflamación periférica desencadenada por fármacos quimioterapéuticos provoca una generación y acumulación excesiva de ROS en los ganglios sensoriales, que activan y regulan aún más TRPA1, formando un bucle de retroalimentación positiva ROS-TRPA1 que amplifica la hipersensibilidad inflamatoria y mecánica85.
El CIPN inducido por CDDP también se apoya en este mecanismo, ya que el CDDP promueve la producción de ROS en los tejidos orales, lo que activa TRPA1 y provoca dolor orofacialpersistente 86. De manera similar, OXA modula la actividad de TRPA1 mediante múltiples mecanismos. Por un lado, OXA activa directamente TRPA1 mediante un mecanismo sensible al glutatión, lo que conduce a la acidificación citoplasmática en las neuronasDRG 71,87. Por otro lado, OXA inhibe la prolila hidroxilasa (PHD), evitando así la hidroxilación de los residuos de prolina en la región N-terminal de TRPA1, lo que mejora la sensibilidad del canal a ROS y aumenta notablemente su respuesta a los estímulosfríos 71. Además, OXA activa la vía de señalización p38 MAPK, promoviendo aún más la hipersensibilidad al fríomediada por TRPA1 88.
Los estudios en animales han proporcionado pruebas sólidas que respaldan estos mecanismos. En ratones salvajes tratados con OXA se observaron pronunciadas alodinias mecánicas e hipersensibilidad al frío, mientras que estas respuestas se atenuaron significativamente en ratones knockoutTRPA1 89. También se obtuvieron hallazgos consistentes en un modelo larvario de pez cebra de CIPN, en el que la activación de TRPA1 mejoró la producción de ROS promoviendo el estrés oxidativo y la transducción de señales de dolor, manteniendo así la respuesta al dolor90. En conjunto, estos hallazgos indican que TRPA1 funciona como un nexo crítico que vincula la detección ROS y la amplificación del dolor, formando una vía central a través de la cual el estrés oxidativo media el dolor neuropático en CIPN.
- El papel de TRPA1 en la regulación inmunitaria y el dolor inflamatorio
TRPA1 es un canal catiónico sensible a la redox, no selectivo, que se expresa tanto en el sistema nervioso sensorial periférico como en varios tipos de células inmunitarias. Puede activarse por estrés oxidativo, nitrativo y aldehído inducido por fármacos quimioterapéuticos, así como por mediadores inflamatorios y estímulos electroquímicos, desempeñando así un papel fundamental en las respuestas inflamatorias y la sensibilización al dolor durante la CIPN24,91,92.
- TRPA1 regula la neuroinflamación mediada por células inmunitarias
En el sistema nervioso periférico, TRPA1 se caracteriza mejor en las neuronas sensoriales DRG, donde actúa como mediador clave de la nocicepción. Durante la quimioterapia, niveles elevados de ROS, especies reactivas de nitrógeno (RNS) y metabolitos aldehídos, originados principalmente en neuronas lesionadas y células de Schwann circundantes, pueden activar directamente TRPA1 neuronal, lo que conduce a una mayor excitabilidad neuronal e hipersensibilidadal dolor 93. Mientras tanto, en neuronas sensoriales, se ha demostrado que la señalización de TLR4 puede aumentar la expresión de TRPA1 en las neuronas DRG, aumentando así la hipersensibilidad aldolor 94.
Más allá de las neuronas, las células de Schwann también expresan TRPA1, que puede activarse mediante el estrés oxidativo. Las células de Schwann activadas amplifican las señales ROS y liberan mediadores inflamatorios, formando un bucle de retroalimentación "célula-neurona de Schwann-TRPA1" que sostiene la neuroinflamación y contribuye al desarrollo de CIPN72,73. Estudios en animales han demostrado que la disminución de los macrófagos residentes en el nervio ciático atenúa notablemente el dolor relacionado con el cáncer inducido por la activación de las células de Schwann TRPA1 y el estrés oxidativo, destacando la interacción entre las células de Schwann y las mieloides73.
Además de las neuronas sensoriales, TRPA1 se expresa funcionalmente en varias poblaciones de células inmunitarias, incluyendo macrófagos, células T, células NK y MCs 24,74,95. ROS, RNS y metabolitos generados durante la quimioterapia pueden activar TRPA1 en estas células, lo que conduce a diversas respuestas inmunitarias según el tipo celular91. En los macrófagos, TRPA1 suprime la activación proinflamatoria, promueve un fenotipo antiinflamatorio y limita la infiltración de los macrófagos, ejerciendo así efectos antiinflamatorios y protectorestisulares 14,96. En los linfocitos, la activación de TRPA1 suprime la activación de las células T y las funciones efectoras, regulando negativamente las respuestas inmunitarias mediadas por las células T97, mientras que la entrada de Ca2+ mediada por TRPA1 puede aumentar la citotoxicidad de las células NK, modulando las respuestas neuroinflamatorias tras una lesiónnerviosa 52,74. En los mastocitos, la activación de TRPA1 se ha implicado en la desgranulación inducida por el estrés y la señalización proinflamatoria, contribuyendo a la amplificación de inflamaciones alérgicas yneurogénicas 24,75.
En conjunto, estas observaciones sugieren que TRPA1 actúa como un centro de señalización que conecta neuronas, células de Schwann y células inmutarias, con una activación elevada de TRPA1 en cada tipo celular que contribuye al inicio y mantenimiento de CIPN. La Figura 5 muestra los mecanismos propuestos de diafonía neuroinmune mediada por TRPA1 y la señalización del dolor en CIPN.
- TRPA1 en dolor inflamatorio y nocicepción relacionada con CIPN
En el sistema nervioso sensorial, TRPA1 está predominantemente localizada en las neuronas sensoriales primarias de la DRG, los ganglios del trigémino (TG) y los ganglios vagos (VG). Los productos oxidativos del estrés, mediadores inflamatorios y la señalización de la proteína quinasa (PKA/PKC) inducida por agentes quimioterapéuticos aumentan la fosforilación de TRPA1 y la actividadde los canales 26. La activación del canal aumenta la entrada intracelular de Ca2+ , desencadenando la liberación de neuropéptidos como SP, neurokinina A (NK-A) y CGRP, que promueven la vasodilatación, la extravasación plasmática y el reclutamiento de células inmunitarias, induciendo así inflamación neurogénica y sensibilización aldolor 62.
En condiciones inflamatorias, niveles elevados de citocinas proinflamatorias (familia IL-1, TNF-α, IL-6, IL-8) y quimiocinas (CXCL5/CXCR2) aumentan aún más la producción de ROS y la activación de TRPA1, lo que conduce a la despolarización de membrana e hiperexcitabilidad de las neuronas DRG, contribuyendo finalmente al dolor neuropático. Además, mediadores inflamatorios como el NGF aumentan la expresión de TRPA1, formando un bucle de retroalimentación positiva que sostiene inflamación ydolor 14,98,99,100. TRPA1 también participa tanto en la sensibilización periférica como en la central, amplificando así la transmisión deldolor 101.
Además, TRPA1 promueve la señalización nociceptiva modulando las vías relacionadas con la inflamación. TRPA1 regulado al alza aumenta la entrada de Ca2+ y activa la vía de la panexina-1 (PANX1), aumentando la liberación de trifosfato de adenosina (ATP). El ATP extracelular, que actúa como neurotransmisor, contribuye además a la hipersensibilidad aldolor 102. Los agentes quimioterapéuticos también pueden sensibilizar TRPA1 mediante la activación de los receptores de bradicinina B2 y la señalización posterior de PLC/PKCε en los mastocitos, agravando el dolor relacionado conCIPN 103. Por el contrario, se ha demostrado que compuestos opioides como la loperamida suprimen la actividad de TRPA1 y del canal de sodio dependiente de voltaje (VGSC), inhiben la activación microglial y el estrés oxidativo, y en consecuencia alivian la hiperalgesia en CIPN104,105.
En resumen, TRPA1 actúa como un objetivo molecular clave que vincula el estrés oxidativo y la señalización inflamatoria en CIPN. Al coordinar las interacciones bidireccionales entre las células inmunitarias y las neuronas sensoriales, TRPA1 no solo inicia y propaga la inflamación, sino que también amplifica el dolor, sirviendo como un puente fundamental entre la regulación inmunitaria, la neuroinflamación y la hipersensibilidad nociceptiva.
- Diafonía mediada por canales iónicos por TRPA1 y sensibilización neuronal con DRG
TRPA1 se expresa fuertemente en neuronas sensoriales lesionadas, especialmente en la DRG, y actúa como un canal iónico clave mediador del CIPN. Modula la excitabilidad neuronal y promueve la transmisión de señales nociceptivas mediante interacciones con múltiples canales iónicos. Por ejemplo, la activación de TRPV1 puede aumentar la sensibilidad a TRPA1, y ambos canales suelen estar coexpresados, contribuyendo sinérgicamente a la alodinia fría y a la hiperalgesiamecánica 76,106. Además, TRPA1 presenta funciones complementarias con el canal sensible al frío TRPM8: TRPM8 media sensaciones de enfriamiento inocuas dentro del rango de 25-28 °C, mientras que TRPA1 se activa por debajo de 17 °C y es responsable de detectar estímulos fríos intensos y nocivos. La activación anormal de ambos canales ha sido implicada en la hipersensibilidad al frío comúnmente observada en pacientes conCIPN 77. El estrés oxidativo inducido por la quimioterapia y el aumento de la actividad de los canales Ca2+ pueden activar aún más los canales TRPA1, lo que lleva a un activamiento frecuente del potencial de acción dependiente de los canales de Na+ dependientes de voltaje (Nav1.7)78,79. Además, Zn2+ puede activar directamente TRPA1 para promover la liberación de CGRP80, mientras que los canales K+ dependientes de voltaje (Kv7) ejercen un efecto regulador negativo sobre esteproceso 81. En conjunto, la interacción cooperativa entre TRPA1 y otros canales iónicos, incluidos TRPV1, TRPM8, Ca2+, Na+, K+ y Zn2+, amplifica la excitabilidad neuronal y la transmisión nociceptiva en CIPN.
Además, la homeostasis intracelular del pH puede modular la actividad de TRPA1. El intercambiador Na+/H+ 1 (NHE1) influye en la sensibilidad de TRPA1 regulando el pH intracelular. En condiciones inflamatorias o de lesión inducidas por quimioterapia, TRPA1 y NHE1 interactúan en las neuronasDRG 87,107, y la acidificación intracelular mejora la respuesta de TRPA1, lo que conduce a un aumento de la frecuencia del potencial de acción y a una mayor liberación de neurotransmisores como glutamato y CGRP82,83. Este proceso contribuye al dolor inflamatorio y a la hipersensibilidad al frío y mantiene además la neuroinflamación. Por el contrario, la inhibición de la expresión o función de TRPA1 en las neuronas DRG atenúa notablemente la transmisión nociceptiva y las respuestasneuroinflamatorias 108.
En resumen, TRPA1 actúa como un núcleo molecular central que conecta el estrés oxidativo y la señalización de canales iónicos en CIPN. Mediante una extensa diafonía con múltiples canales iónicos y mecanismos reguladores intracelulares, TRPA1 promueve la hiperexcitabilidad de las neuronas sensoriales y la hipersensibilización del dolor, representando un objetivo molecular crítico para el tratamiento del dolor asociado a CIPN. La Figura 6 muestra el mecanismo por el cual TRPA1 modula la excitabilidad neuronal y potencia la señalización nociceptiva mediante interacciones con varios canales iónicos.
3. Potencial de dirigirse a TRPA1 para el tratamiento con CIPN
En la sección anterior, explicamos cómo TRPA1 es un objetivo clave para aliviar el CIPN al desencadenar una respuesta en cascada neuroinflamatoria. El mecanismo de acción de TRPA1 es doble: por un lado, TRPA1 está directamente modulado por la cascada neuroinflamatoria y participa en el proceso patológico de CIPN; por otro lado, TRPA1 interactúa con señales inflamatorias, que a su vez median respuestas neurotóxicas y agravan el daño neuronal. Por lo tanto, la inhibición dirigida de TRPA1 puede reducir el estrés oxidativo y las respuestas neuroinflamatorias, atenuar la señalización del dolor y, en última instancia, mejorar los síntomas relacionados con el CIPN. La Figura 7 muestra los mecanismos propuestos mediante los cuales la inhibición de TRPA1, ya sea por antagonistas específicos o agentes naturales herbales, mitiga el dolor neuropático asociado con el CIPN.
- Antagonista de TRPA1
TRPA1 puede activarse por sustancias exógenas (por ejemplo, aceite de mostaza y cinnamaldehído) y sustancias endógenas (por ejemplo, productos oxidativos del estrés y mediadores inflamatorios)62 para causar dolor, picor einflamación. Por esta razón, TRPA1 ha sido reconocido como un objetivo terapéutico con amplio potencial de aplicación, incluyendo el manejo del dolor, enfermedades inflamatorias y trastornos neurológicos. Por lo tanto, investigar y desarrollar antagonistas de TRPA1 es fundamental.
Varios antagonistas de TRPA1 han demostrado un potencial valor terapéutico para aliviar CIPN 109,110,111,112,113,114,115,116,117. Sus mecanismos principales implican suprimir las respuestas al estrés oxidativo mediadas por TRPA1, la entrada de calcio y la señalización neuroinflamatoria, ejerciendo así efectos antagónicos sobre la actividad de TRPA1. En estudios preclínicos, el bloqueador selectivo de TRPA1 HC-030031 alivió significativamente la hipersensibilidad mecánica y al frío inducida porOXA y CDDP 28. Mientras tanto, antagonistas de nueva generación como GRC-17536 y LY-3526318 han avanzado a ensayos clínicos de fase II para neuropatía diabética, tos crónica y dolor neuropático relacionado con la osteoartritis, mostrando buena tolerabilidad y eficacia preliminar109,113.
La Tabla 3 ofrece un resumen del estado actual de desarrollo y las aplicaciones clínicas de los antagonistas representativos de TRPA1. Estos estudios proporcionan evidencia clínica que respalda el potencial traslacional de los antagonistas de TRPA1 en el tratamiento del dolor neuropático. Sin embargo, la mayoría de los antagonistas de TRPA1 siguen limitados por la baja biodisponibilidad y posibles efectos fuera del objetivo 115,118,119, y aún no han entrado en una evaluación clínica específica de CIPN. La investigación futura debería centrarse en optimizar la selectividad de los compuestos y las propiedades farmacocinéticas, así como en diseñar ensayos clínicos específicamente dirigidos al CIPN, para validar la relevancia terapéutica de la inhibición de TRPA1 en este contexto.
Además del antagonismo directo, la modulación de la actividad de TRPA1 a través de otros objetivos moleculares también ha mostrado potencial en CIPN. Los receptores Sigma-1 ejercen funciones reguladoras sobre una variedad de canales iónicos, y se ha demostrado que los antagonistas del receptor Sigma-1 inhiben significativamente la expresión y función plasmática de los canales TRPA1, evitando así la progresión de los síntomas de dolor en ratones modelo CIPN inducidos porOXA. Un estudio de Trevisan et al. demostró que los síntomas de hipersensibilidad a la CIPN inducidos por bortezomib podían prevenirse y aliviarse eficazmente mediante el uso concomitante del antagonista de TRPA1 HC-030031 o del ácido antioxidante α-lipoico antes o en el momento de laquimioterapia 120. Además, en el contexto de la neurotoxicidad inducida por fármacos quimioterapéuticos, los inhibidores de TRPA1 pueden mitigar el daño neurológico al reducir la señalización proinflamatoria dependiente del calcio.
En resumen, los antagonistas de TRPA1 desempeñan un papel importante en la prevención y tratamiento del CIPN al modular la función e inhibir la actividad de este canal, entre otros mecanismos, para atenuar la hipersensibilidad al dolor y aliviar el daño nervioso.
- Moduladores de la actividad de TRPA1 como nuevas opciones para el tratamiento de CIPN
TRPA1 está implicado en los procesos patológicos del CIPN a través de la respuesta en cascada neuroinflamatoria y el daño neurotóxico, y podría ser un nuevo objetivo para el tratamiento del CIPN.
Varios estudios han demostrado que ciertas hierbas naturales y sus componentes activos están estrechamente asociados con la regulación de la actividad del canal TRPA1 y presentan efectos biológicos como acciones antiinflamatorias y analgésicas, proporcionando así estrategias potenciales para la prevención y el tratamiento del CIPN. Por ejemplo, se ha demostrado que la liquirina posee propiedades antiinflamatorias significativas121, mientras que la alicina muestra potencial analgésico debido a sus características antioxidantes y antiinflamatorias122; ambos compuestos participan en la modulación de la actividad del canal TRPA1. A partir de estos hallazgos, se especula que estos compuestos naturales pueden aliviar la percepción del dolor relacionada con el CIPN y las respuestas neuroinflamatorias mediante la regulación de la actividad de TRPA1, ejerciendo así posibles efectos terapéuticos. Estudios posteriores han revelado que el mentol exhibe un efecto regulador bidireccional sobre los canales TRPA1, activando TRPA1 en bajas concentraciones mientras inhibe su actividad en concentraciones más altas. Por tanto, el uso adecuado del mentol puede, por tanto, modular la actividad de TRPA1 para lograr efectos analgésicos y antiinflamatorios en pacientes con CIPN123. De manera similar, la canela, tradicionalmente utilizada como terapia de calentamiento para promover la circulación sanguínea, contiene el cinnamaldehído como su componente activo principal. Li et al. informaron que el cinnamaldehído activa los receptores TRPA1, promoviendo la termogénesis en el tejido adiposo marrón y, por tanto, ayudando a mantener la temperatura corporal y aliviar la sensibilidad al frío124. Además, el cinnamaldehído potencia la respuesta antioxidante activando el factor nuclear relacionado con el eritroide 2 (Nrf2)125. En conjunto, el mentol, al inhibir TRPA1 a concentraciones más altas, puede aliviar la alodinia mecánica y fría característica de CIPN, mientras que el cinnamaldehído, a través de sus mecanismos antioxidantes activadores de TRPA1 y mediados por Nrf2, puede contrarrestar el estrés oxidativo inducido por la quimioterapia y mejorar la intolerancia al frío en pacientes con CIPN. Además, se ha demostrado que los extractos de monohidrato de bergenina, ligustrazina, saikosaponina y agua de Notopterygium incisum reducen el dolor neuropático126,127,128,129.
Tabla 4 Resume las fuentes naturales herbales de los ligandos TRPA1 y sus posibles mecanismos para aliviar el CIPN. Estos hallazgos ponen de relieve el potencial de los componentes de la MTC para mitigar la neurotoxicidad en CIPN. Aunque se han identificado diversos compuestos naturales como moduladores TRPA1 con posibles efectos terapéuticos, la mayoría de ellos permanecen en el in vitro y las etapas de investigación en animales, y la evidencia de su eficacia en CIPN proviene principalmente de modelos preclínicos. En cambio, solo el mentol cuenta con evidencia limitada de prueba de concepto humana y ensayos clínicos registrados en curso130. Estos hallazgos sugieren en conjunto que, aunque los productos naturales dirigidos a TRPA1 muestran gran potencial para aliviar la neurotoxicidad relacionada con CIPN, se necesitan más estudios clínicos bien diseñados para validar su potencial traslacional y eficacia terapéutica.
Los moduladores naturales de TRPA1 identificados a partir de extractos vegetales no solo ofrecen nuevas perspectivas terapéuticas para el manejo del dolor, sino que también representan fuentes naturales potenciales para el tratamiento del CIPN. Cada vez hay más evidencia que indica que los compuestos naturales pueden aliviar los síntomas neurotóxicos inducidos por la quimioterapia suprimiendo la sobreactivación de TRPA1 o ejerciendo efectos reguladores bidireccionales sobre el canal, logrando así resultados tanto analgésicos como antiinflamatorios. Sin embargo, a pesar de su prometedor potencial preclínico, la validación clínica sistemática sigue siendo insuficiente. Además, estos compuestos suelen mostrar características reguladoras multi-objetivo y multi-vía, lo que dificulta definir la contribución específica de la modulación TRPA1 a sus efectos terapéuticos globales. Los estudios futuros deberían centrarse en esclarecer los mecanismos moleculares a través de los cuales los moduladores naturales de TRPA1 influyen en el CIPN, explorar las interacciones sinérgicas entre TRPA1 y otros canales iónicos o vías de señalización, y realizar ensayos clínicos bien diseñados para confirmar su eficacia y seguridad. Estos esfuerzos serán esenciales para traducir agentes naturales dirigidos a TRPA1 en estrategias prácticas para la gestión de CIPN.
4. Discusión
Según las últimas estadísticas de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), habrá casi 20 millones de nuevos casos de cáncer en 2022, y aproximadamente el 50% de esos pacientes con cáncer acabarán falleciendo por cáncer o sus complicaciones. Las proyecciones de la IARC también indican que el número de nuevos casos de cáncer por año superará los 35 millones en 2050. Por tanto, el cáncer es una preocupación importante de salud pública a nivel mundial y uno de los principales factores que contribuyen a la carga global de la enfermedad1. Aunque las terapias novedosas para el cáncer (por ejemplo, terapias dirigidas e inmunoterapia) siguen siendo investigadas e implementadas, la quimioterapia sigue desempeñando un papel central en el tratamiento del cáncer. El CIPN es un efecto secundario común de la quimioterapia y afecta al curso del tratamiento y a su eficacia. Sin embargo, la patogénesis de la CIPN no está clara, pero podría estar relacionada con disfunción mitocondrial, estrés oxidativo, anomalías en el sistema inmunitario, desregulación de los canales iónicos y daño neuronal de laDRG 2. Actualmente, solo la ASCO ha recomendado la duloxetina para el manejo del dolor en pacientes con CIPN. A pesar de su eficacia analgésica demostrada, el beneficio clínico global de la duloxetina es moderado, ya que proporciona principalmente alivio sintomático en lugar de prevenir la CIPN o revertir cambios patológicossubyacentes 8. Por ello, explorar los posibles objetivos del CIPN es importante para el desarrollo de fármacos y la terapia de precisión.
Los canales TRP, que son mediadores clave de la señalización nociceptiva, han recibido cada vez más atención en el contexto del desarrollo de terapias CIPN. Entre los canales TRP, se ha sugerido que TRPA1 es un factor clave en la inducción de la hipersensibilidad al dolor por una variedad de agentesquimioterapéuticos 131. Por ello, este estudio se centra en el papel de TRPA1 en la patogénesis de la CIPN y aclara aún más los mecanismos por los cuales media el dolor neuropático, como se ilustra en la Figura 8. Este canal se activa por estrés oxidativo para provocar dolor mecánico anormal e hipersensibilidad alfrío 61,70,71, y está implicado en la nocicepción inflamatoria modulando las células inmunitarias para mediar laneuroinflamación 62,72,73,74,75. Además, los canales TRPA1 interactúan con TRPV1, TRPM8 y canales con voltaje como Ca2+, Nav1.7, Zn2+ y Kv7. Estas interacciones amplifican las respuestas neuropáticas e inflamatorias al dolor 76,77,78,79,80,81. Esta modulación sinérgica tiene implicaciones clínicas significativas. Dado que TRPA1, TRPV1 y TRPM8 se coexpresan en neuronas sensoriales y pueden regular mutuamente la actividad, los inhibidores duales o multi-objetivo pueden producir efectos analgésicos más pronunciados que aquellos que apuntan solo a TRPA1. Además, esta interacción sinérgica permite que cada compuesto alcance una eficacia analgésica comparable en dosis más bajas, reduciendo así los posibles efectos adversos. De manera similar, la DRG, un objetivo de la neurotoxicidad CIPN, se ve afectada por TRPA1. La activación de TRPA1 mejora la excitabilidad de las neuronas DRG, lo que a su vez promueve la liberación de neurotransmisores desde la DRG, lo que conduce a una mayor hipersensibilidad a los síntomas nociceptivos82,83. En conclusión, TRPA1 puede agravar el dolor neuropático en pacientes con CIPN al inducir una respuesta en cascada neuroinflamatoria. Por tanto, antagonizar TRPA1 puede aliviar eficazmente los síntomas inflamatorios y dolorosos del CIPN, lo que también sugiere que la aplicación de antagonistas de TRPA1 y hierbas naturales es crucial.
La eficacia de los antagonistas de TRPA1 ha sido demostrada eficazmente en modelos animales. Por ejemplo, en ratones TRPA1 KO y tras la aplicación de antagonistas de TRPA1 (por ejemplo, HC-030031), los síntomas de dolor neuropático inducidos por fármacos quimioterapéuticos seatenuan significativamente 86,89. Sin embargo, aún existen limitaciones en la aplicación de antagonistas de TRPA1, ya que aún no se han realizado ensayos clínicos en pacientes con CIPN, lo que sugiere que la seguridad y eficacia de los antagonistas de TRPA1 en humanos deben evaluarse y confirmarse más a fondo. Por ejemplo, las diferencias en los patrones de expresión de TRPA1 y la sensibilidad a los antagonistas entre roedores y humanos pueden provocar discrepancias entre los resultados preclínicos y clínicos. Además, la conversión de dosis experimentales de animales a humanos sigue siendo incierta, lo que aumenta aún más la complejidad del desarrollo de fármacos.
Además, los mecanismos precisos por los cuales TRPA1 funciona como objetivo terapéutico en CIPN aún no se han esclarecido completamente, y sus funciones específicas de tejido requieren una investigación adicional. Dada la amplia expresión de TRPA1 en neuronas sensoriales, células de Schwann e inmunitarios, delimitar sus funciones específicas en diferentes contextos celulares sigue siendo un reto. La mayoría de los estudios existentes se basan en antagonistas sistémicos de TRPA1, lo que dificulta atribuir con precisión los efectos observados a compartimentos celulares específicos. Cabe destacar que TRPA1, expresado en neuronas sensoriales, media directamente la señalización nociceptiva, mientras que TRPA1 en células de Schwann y células inmunitarias regula principalmente procesos inflamatorios y microambientales que modulan secundariamente la sensibilidad al dolor. Por lo tanto, la deleción específica de tejido de TRPA1 proporcionaría importantes conocimientos mecanicistas. La pérdida neuronal específica de TRPA1 podría aclarar su papel directo en la excitabilidad del nociceptor y la transmisión del dolor, mientras que la deleción específica de células de Schwann podría aclarar cómo el estrés oxidativo impulsado por TRPA1 y las interacciones glial-neuronales promueven una neuroinflamación sostenida. Es importante destacar que los modelos knockout específicos de células inmunitarias de TRPA1 (por ejemplo, en macrófagos o células T) ayudarían a definir la contribución de la señalización inmunitaria de TRPA1 a la diafonía neuroinmune y la regulación inflamatoria en CIPN. Estos enfoques profundizarían sustancialmente nuestra comprensión de las funciones específicas de los tejidos y células de TRPA1 y facilitarían el desarrollo de estrategias terapéuticas más precisas. Mientras tanto, aún quedan por explorar múltiples aspectos del antagonismo de TRPA1 en el tratamiento de la CIPN. Por ejemplo, si TRPA1 presenta roles funcionales diferenciales en CIPN inducidos por agentes quimioterapéuticos distintos, y cómo su actividad puede modularse con mayor precisión para lograr una eficacia terapéutica óptima, siguen siendo preguntas importantes sin resolver.
En este contexto, el uso combinado de antagonistas de TRPA1 con compuestos naturales de hierbas o formulaciones de medicina tradicional china representa un enfoque terapéutico prometedor. Esta terapia combinada no solo puede reducir la toxicidad relacionada con fármacos, sino también aumentar la eficacia mediante efectos sinérgicos multi-objetivo. En general, antagonizar TRPA1 puede modular las respuestas inmunitarias e interrumpir cascadas neuroinflamatorias, mitigando eficazmente la neurotoxicidad y el daño neuronal, ofreciendo nuevas perspectivas y estrategias potenciales para el manejo clínico de la NPI.